01/10/2026
⚖️ A veces, ganar un procedimiento no significa conseguir la mayor condena posible. Significa conseguir que la persona que ha sufrido un daño pueda cerrar esa etapa y sentirse reparada.
Hoy queremos compartir un caso que para nosotros tiene un componente especialmente humano.
Representábamos a una persona que había sufrido lesiones graves, entre ellas la pérdida de varias piezas dentales, como consecuencia de unos hechos que dieron lugar a un procedimiento por un delito de lesiones.
Inicialmente solicitábamos una pena de 3 años y 6 meses de prisión, atendiendo a la entidad de las lesiones y al perjuicio sufrido por nuestro cliente.
Sin embargo, durante el procedimiento siempre tuvimos claro algo: nuestro objetivo no era que nadie entrara en prisión. Al tratarse de personas de la misma localidad, entendíamos que lo verdaderamente importante era que nuestro representado recibiera una reparación adecuada por todo lo que había sufrido.
Finalmente, el procedimiento ha terminado mediante conformidad, con una condena de 1 año y 6 meses de prisión para cada uno de los acusados y, lo que para nuestro cliente era fundamental, con el compromiso de abonar la totalidad de los 15.000 € de responsabilidad civil que reclamábamos por las lesiones causadas.
💙 Porque detrás de cada expediente hay una persona.
Y detrás de cada persona hay una historia, un daño y, muchas veces, una necesidad de poder pasar página.
En este caso, conseguimos que nuestro cliente obtuviera la reparación que buscábamos y que todas las partes pudieran poner fin al conflicto.
Un procedimiento que termina. Un daño que se reconoce. Y una persona que puede empezar a cerrar una etapa.