04/02/2022
Llegó el jueves y vengo con 😎
Repost . . .
Les contaré una anécdota que jamás he contado y que creo que merece la pena hacerlo.
En un post anterior les hablé del tiempo donde viví profundas dificultades económicas. Hubo algo más que pasó en ese tiempo.
Mi papá biológico jamás estuvo conmigo, y era mi desesperación tan grande en ese tiempo, desde el punto de vista económico, que a pesar de que el me había abandonado, yo me tragué mi orgullo y lo busqué para pedirle ayuda económica.
Él me la dio, y adicional a eso, en ese momento empezó una amistad entre nosotros. Durante dos años reconstruimos parte de la relación padre e hijo y logramos querernos, pero se murió. Me había vuelto a abandonar. Él dejó una herencia (apartamentos, carros, dinero, etc) y yo en mi desespero tan grande, intenté reclamar eso.
Por motivos que aún desconozco, la herencia no fue repartida (al menos como yo esperaba e imaginaba) y eso me alejó de mis hermanas durante muchos años. Hace poco nos volvimos a reencontrar, y el amor floreció. El tema de la herencia jamás se tocó a profundidad, y ya no importa. Importa que pudimos recobrar los lazos y hoy día impera el amor entre nosotros.
Lo relevante de todo eso, es que fueron tiempos horribles para mi. La pobreza, la desesperación y ver como "la herencia" podía "salvarme", y ver que al final nunca tuve nada, fue quizás el tiempo más oscuro, económicamente, de mi vida.
Hoy veo atrás y me doy cuenta de que el dinero es importante, pero el amor lo es más. Que las relaciones se pueden reconstruir, y que el dinero se puede ganar. Hoy me doy cuenta que cuando pienso en mi papá y mis hermanas, pienso con amor y lo valoro, que ya no me importa el pasado, y que valoro profundamente el presente.
Si estás viviendo algo así, recuerda que tú eres más que tus problemas, que eres más que tus limitaciones, y que cuando todo pase, porque todo pasa, lo más importante es que el amor, en cualquiera de sus manifestaciones se abra camino.
Sepan.