05/12/2025
Porque abandonar a los inocentes sería renunciar a la justicia misma.
En un juicio, la verdad no siempre llega limpia. Entre percepciones distorsionadas, nervios, memorias frágiles y sesgos inevitables, un testigo puede convertirse en el punto más vulnerable del proceso. Y es ahí donde nace la fuerza del del defensor: encontrar la grieta, abrirla y dejar que la verdad se ilumine sola.
Hoy, tras casi dos años de señalamientos injustos, junto a mi colega Lic. Fidel Amaya - Abogado logramos la absolución de nuestro defendido.
Un resultado que honra la justicia y reafirma nuestro compromiso: defender a quien confía su verdad en nuestras manos.