04/12/2025
DESPEDIDA A MIS EXALUMNOS
Ayer cerré uno de los ciclos más significativos de mi vida: después de 28 años me despedí de la docencia universitaria, convencido de que enseñar es también una forma profunda de servir.
Me voy con la paz de haber honrado a Dios, a mis padres —ambos maestros— y a mi país. Mi aporte no fue con fusil, sino con libros, ideas y vocación.
Gracias, de corazón, a las universidades que me abrieron sus puertas: la Matías, la UCA, la UES, la ESEN y la Gavidia. Tuve el privilegio de acompañar a estudiantes brillantes que hoy son magistrados, funcionarios, académicos y colegas. Ustedes me recordaron cada día por qué valía la pena preparar una clase.
Y, como suelo decir, gracias también al Derecho Administrativo, que me permitió vivir con dignidad y llevar pan a la mesa de mis hijos.
No es un adiós, es solo el cierre de un capítulo. Nos seguiremos encontrando en otros espacios, otras trincheras y otros proyectos.
Si alguna vez compartimos aula, caso práctico o examen, me encantará leer en los comentarios qué recuerdo se lleva de esas clases.
Con aprecio,
Ricardo Mena Guerra