05/09/2021
𝗟𝗢 𝗣𝗘𝗢𝗥 𝗘𝗦𝗧𝗔 𝗣𝗢𝗥 𝗩𝗘𝗡𝗜𝗥 | La dictadura se consolida en El Salvador y la democracia se va por el retrete. En un dictamen verdaderamente repudiable, los jueces afines al presidente Bukele y que hoy controlan la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de El Salvador emitieron un fallo que abre la posibilidad a una reelección presidencial de Nayib Bukele para el período 2024-2029. Esto no nos extraña. Sabíamos que pasaría. La pregunta era ¿cuándo darán la estocada final a nuestra democracia? Sobre todo al considerar que entre los magistrados de la CSJ que aprobaron la reelección Bukele (magistrados cuya legitimidad es cuestionada por organizaciones sociales y la oposición por la forma en la que fueron elegidos), se encuentran un exasesor del Ejecutivo de Bukele, un abogado del actual director de la Policía y un excomisionado del Instituto de Acceso a la Información Pública, que fue elegido por Bukele en un proceso cuestionado.
¿Lo triste? Aún hay muchos que se niegan a abrir los ojos y reconocer lo evidente: Nuestras sospechas sobre Bukele y su deseo de perpetuarse en el poder eran ciertas. "Otros países también lo permiten" — nos dicen — "incluso los Estados Unidos". Pero ¿olvidan que estamos en Latinoamérica? ¿Ignoran nuestro pasado dictatorial y la razón por la cual nuestra Constitución prohíbe la reelección presidencial? Ni con "los mismos de siempre" estuvimos tan cerca de ver naufragar nuestra nación como ahora. Nunca antes hubo un atropello tan grande de nuestras instituciones y nuestra Carta Magna. Irónicamente, el pueblo cegado aplaude mientras el barco se hunde. ¿Cuándo se darán cuenta que aquel a quien tanto admiran no es "el Mesías salvadoreño" sino el Judas que vende nuestra patria a intereses oscuros mientras nos besa con una "bolsa solidaria"?
Quienes hoy celebran semejante atropello a nuestra democracia harían bien en leer un poco nuestra Constitución (sí, la misma que el señor presidente juró respetar, cumplir y hacer cumplir). Nuestra Carta Magna es contundente:
Art. 88.- La alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República es indispensable para el mantenimiento de la forma de gobierno y sistema político establecidos. La violación de esta norma obliga a la insurrección.
Art. 152.- No podrán ser candidatos a Presidente de la República: 1o- El que haya desempeñado la Presidencia de la República por más de seis meses, consecutivos o no, durante el período inmediato anterior, o dentro de los últimos seis meses anteriores al inicio del período presidencial; 2o- El cónyuge y los parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad de cualquiera de las personas que hayan ejercido la Presidencia en los casos del ordinal anterior…”
Art. 154.- El período presidencial será de cinco años y comenzará y terminará el día primero de junio, sin que la persona que haya ejercido la Presidencia pueda continuar en sus funciones ni un día más.
¡Pero al parecer la nueva Sala de lo Constitucional es la primera en violar la Constitución!
Bueno. Los salvadoreños no podrán decir que no se les advirtió. Pero para cuando se den cuenta de la verdad ¿importará? ¿De qué servirá que lloren, maldigan y reconozcan su error entonces? El daño ya estará hecho ¿Podrá revertirse? Solo Dios lo sabe. El bicentenario de la independencia, al parecer, marcará la muerte de la República como la conocíamos. Y sólo en Casa Presidencial parecen tener grandes motivos para celebrar...