08/02/2020
Torquemada Justicia Version Siglo XXII para EL DIPUTADO ULISES QUINTANA
Se atribuye a Voltaire (François-Marie Arouet), escritor, abogado y filósofo francés, la frase: “El último grado de perversidad es hacer servir las leyes para la injusticia”, y – a la luz de los últimos acontecimientos que tienen como protagonista al Diputado Ulises Quintana – nuestra administración de justicia, se constituye en la demostración concreta de su vigencia y significado.-
Como en oportunidades anteriores, cuando encaré el análisis del tratamiento otorgado a Ulises Quintana, por el aparato judicial del Estado, dejo de manifiesto y mi desacuerdo por la perversa maquinación del Poder Judicial para mantener en prisión a una persona que ( a mi criterio) solo representa un peligro para las pretensiones políticas de un grupo de personas que por más de una década y media han robado y saqueado las arcas municipales de Ciudad del Este.
Sin embargo, al referirnos a las protenciones políticas del Diputado Ulises Quintana, tenemos que aclarar que el mismo goza de una altísima aceptación y que en mayoría lo elegirían para el cargo de Intendente Municipal o cualquier otro cargo al que se postule por que representa la esperanza de toda una ciudadanía que ha sido sometido por un perverso Clan que hasta la fecha utiliza sus tentaculos para torcer las decisiones judiciales obligando a funcionarios y jueces sobre quienes ejercen presión por algún favor realizado a favor de aquellos.-
La desigualdad de fuerzas y recursos (tanto humanos, como económicos, materiales y politicos) es tan evidente que no necesita explicación, y precisamente por esa razón es que el sistema procesal de cualquier país medianamente civilizado rodea al enjuiciado de una serie de derechos y garantías. El propósito no es brindar impunidad, por el contrario, proteger al ciudadano común, a la sociedad en general, de los posibles abusos de poder que son vicios propios de quienes ejercen funciones públicas.-
Entre aquellos que ejercen funciones públicas, más propensos a incurrir en abusos de poder, son los Jueces Penales de Garantías quienes destacan, desde que sus actos se arropan bajo la premisa de que “administran justicia”. Entonces, si partimos de la premisa de que el Sistema Judicial es el último refugio de la razón, el resguardo del sistema republicano y democrático, y garante de la paz social, los desvíos y abusos de sus integrantes ponen en riesgo el régimen Constitucional, debilitan el Estado de Derecho y someten a la sociedad a la incertidumbre, el miedo y la inseguridad.-
Uno de los derechos más trascendentes, consagrado por la Constitución Nacional, es precisamente la que proclama “…Toda persona tiene derecho a ser juzgada por tribunales y jueces competentes, independientes e imparciales…” (Art16).-Independencia de todo poder o influencia, e imparcialidad frente a las partes en conflicto. Solo así, el velo que cubre los ojos de Astrea, la diosa mitológica de la Justicia, tiene algún significado.-
Solo aquel Juez que cumpla con estas condiciones, tendrá la posibilidad de juzgar y castigar el abuso de poder de los demás funcionarios y órganos del Estado, pero, si por el contrario, carece de estas cualidades, nadie podrá estar salvo de aquellos abusos, y menos de los suyos.
Luce evidente que el Juez quien ha dictado nuevamente la prisión preventiva del Diputado Ulises Quintana y aquellos que confirmaron en segunda instancia no han tomado en consideración cuanto dispone el Art. 20 de la Constitución que dice: “…La prisión preventiva sólo será dictada cuando fuese indispensable en las diligencias del juicio…”, ni se detuvo en las garantías consagradas en los incs. 1) y 3) del Art. 17.-
Los fundamentos de la prisión que soporta Ulises Quintana, bien podrían ser atribuidos a Fray Tomás de Torquemada, primer Inquisidor General de Castilla y Aragón, reencarnado en la primera década del siglo XXII, y justamente tuvo que ser en Paraguay-
LUIS REGINALDO BARRIOS BAZÁN