12/05/2023
EL GRAVE ATAQUE AL SISTEMA DEMOCRÁTICO DEBE SER REPELIDO
Al examinar los argumentos del supuesto fraude electoral denunciado por los adherentes de Cruzada Nacional solo puede concluirse que los mismos y sus técnicos informáticos jamás entendieron las claras, precisas y repetidas explicaciones de los técnicos de la justicia electoral sobre el funcionamiento de esas máquinas de votación ni sobre los rigurosos controles y auditorias informáticas a las que fueron sometidos tanto el hardware y el software utilizados o que simplemente nada de eso les importan porque el verdadero propósito es generar violencia y la anarquía poniendo en duda la transparencia del proceso eleccionario.
Según ese grupo político, en el escrutinio de los votos emitidos el software estaba manipulado para que los votos emitidos a favor de los candidatos de Cruzada Nacional sean contabilizados durante el escrutinio a favor de los candidatos del partido colorado Santiago Peña y/o sus listas de senadores y diputados y que varios integrantes de mesas ya se habían percatado de esa anomalía por lo que esa misma noche presentaron las denuncias ante la Policía Nacional.
A ese safari jurídico e informático de cruzada nacional se le sumaron el Partido Liberal Radical Auténtico a través de su derrotado candidato a presidente y algunos adherentes, exigiendo la apertura del sobre 4 para permitir el reconteo de los votos so pretexto de dar transparencia al proceso electoral para descartar la posibilidad de un posible fraude electoral durante el escrutinio. Desde luego, la denuncia de fraude estaba dentro de la agenda de Efraín Alegre con el propósito de embarrar los resultados preliminares del TREP y así generar un descreimiento en la ciudadanía sobre los verdaderos resultados electorales obtenidos.
Finalmente, también se subió a esa carroza de carnaval el Frente Guasu, atreves del Dr. Emilio Camacho que repetía una y otra vez que el juzgamiento correspondía al Tribunal Superior de Justicia Electoral y que dentro de esa función, el mismo podía disponer la apertura del sobre 4, sin que ello importe necesariamente un reconteo de los votos emitidos. Un dislate jurídico sorprendente tratándose de quien se presenta como constitucionalista y experto en Derecho Electoral.
Con esos argumentos esas tres facciones políticas y algunas otras que integraron la concertación nacional estuvieron tratando de menoscabar la transparencia del proceso electoral y la misma confiabilidad ciudadana en la Justicia Electoral.
A estas alturas el TSJE ha rechazado la solicitud de apertura del sobre 4 por considerar que el pedido no tiene sustento jurídico; también desestimó el pedido de auditoria internacional de las máquinas y del software utilizados, precisamente porque las explicaciones sobre el funcionamiento de las máquinas de votación y los controles de su funcionamiento por parte de los asesores informáticos de los distintos partidos políticos y las auditorías sobre la eficiencia y el funcionamiento del hardware y del software utilizados correspondían a etapas previamente cumplidas y agotadas. Claramente las denuncias de fraude presentadas carecen de toda seriedad y tampoco tienen un sustento jurídico que las torne mínimamente serias y admisibles.
Y mientras el juzgamiento de las actas continúa desarrollándose normalmente en el TSJE, el número de manifestantes sigue incrementándose al igual que sus actos de prepotencia y de violencia injustificables.
Entonces, ante la inminencia de que los resultados preliminares del TREP sean finalmente confirmados en ocasión del juzgamiento de las actas, las autoridades policiales y del Ministerio Público deben estar en alerta máxima porque es impensable que este grupo de vándalos y de marginales que integran el grupo de manifestantes se retiren tranquilamente con la noticia de que todos sus esfuerzos para obtener nuevas elecciones han sido absolutamente en vano.
Indudablemente existe un alto riesgo de que el incremento del número de manifestantes tenga por objeto crear una grave perturbación social para seguir coaccionando a órganos constitucionales como parte del perverso plan de ataque al sistema democrático para imponer la anarquía y el Gobierno de un mesiánico.
La respuesta del Ministerio Público y de la Policía deben ser de cumplimiento de la ley que les obliga aprender e imputar a los responsables de esos actos, como se haría en cualquier país en el que el estado de derecho constituya una realidad y no una expresión sin contenido.
La ciudadanía no puede seguir siendo víctima de estas manifestaciones cargadas de coacciones y de violencia y es el momento en que el Gobierno Nacional utilice sus últimas dosis de poder para restaurar el orden público y proteger nuestro sistema democrático.
Send a message to learn more