14/10/2026
¿Qué hice por mi país?
Durante siete años he dado mi alma, mi conocimiento, me he puesto al servicio de los más vulnerables. Puedo hablar de miles de cosas, pero quiero ser puntual. 600 embarazadas a quienes devolví su trabajo, que eran echadas a patadas en el sector privado y principalmente en los supermercados de Vierci, me valieron la persecución tenaz de sus medios de comunicación. Acepté las reglas de juego. Le demandé al Estado y le gané juicios por más de 8 o 9 millones de dólares para compra de medicamentos para personas vulnerables, enfermedades catastróficas, a quienes le devolví la vida. Evité desalojos y cientos de desalojos de personas humildes a quienes conseguí terrenos, a quienes conseguí la posibilidad de una vivienda digna sin la necesidad de que sean garroteados por las fuerzas públicas. Fui la esperanza de muchas personas en situaciones extremadamente críticas en tiempos de pandemia, judicializando los alimentos que entraban por contrabando repartidos durante seis meses. 1,050,000 kg de alimentos mientras todos robaban. En ese momento mi popularidad subía por los aires a un nivel abrumador y un sistema al cual le metí 10 patadas en el traste se encargó de ponerse de acuerdo para sacarme del tablero. Honestamente, no tengo ningún resentimiento ni me enojo por ello porque terminé trabajando y ganando mucho más dinero en el sector privado. Pero hoy viendo todo lo que está pasando y cómo se maneja la clase política, me doy cuenta de que me considero un profesional del derecho al servicio de la patria en un momento dado, pero difícilmente ya uno quiera entrar en política cuando uno ve lo que está ocurriendo. Fulano es amigo de fulano, mengano es amigo de mengano, al día siguiente son enemigos, al día siguiente son amigos, se traicionan, se fusilan, se juegan a matar, pero lo único que importa es el dinero y se pelean por dinero, se pelean por grandes intereses económicos y la gente, ¿para dónde? Yo soy un tipo raro. No le digo a la gente las cosas de lo que quieren escuchar, le digo lo que pienso. Muchas veces me equivoco, pero nunca me equivoco en tratando de tocar una armonía para quedar bien con nadie. Sostengo mi verdad con la fortaleza de mis argumentos. Lo que nunca entenderé esta crisis moral.