25/07/2024
En una sociedad donde se reclaman solo derechos y poco se cumple con los deberes, debemos puntualizar que el SERVICIO al PRÓJIMO es un DEBER que no goza de contraposición en el derecho, pero que es posible entenderlo cuando lo vemos desde los ojos de DIOS y movidos por su ESPÍRITU. Y es que el MARSTRO, nos mostró el EJEMPLO porque vino a servir y no ha ser servido. La remuneración del servicio a los demás recibirá su RECOMPENSA en la VIDA ETERNA. Y desde allí tendremos la verdadera SATUSFACCIÓN del deber cumplido. Por eso HOY, no mañana, alegráte de ser INSTRUMENTO de servicio, esencialmente movido por el AMOR, no por vana gloria o anhelos de reconocimiento, no llevando cuentas de a cuantos has servido, sino regocijado en que todo lo que hagas por tu prójimo es el REFLEJO y TESTIMONIO de que DIOS VIVE y PALPITA en ti.