21/10/2026
Como corredor de bienes raíces, siempre les comparto a mis vendedores una realidad del mercado:
Cuando una propiedad lleva más de 60 días en venta sin recibir una oferta sólida, es momento de evaluar objetivamente el precio de venta, en arroz y habichuelas, tiene un problema de precio.
Entiendo que cada propiedad tiene un valor y que todos deseamos obtener el mayor beneficio posible. Sin embargo, el mercado inmobiliario no responde necesariamente a lo que esperamos recibir, sino a lo que los compradores están dispuestos a pagar.
En ocasiones, es de prudencia y responsabilidad adaptarse a cómo se está comportando el mercado
¡Hoy día el comprador está más orientado! Y aunque la propiedad perfecta no existe, su interés primordial es hacer el mejor negocio posible acorde con lo que la propiedad ofrece.
Mientras una propiedad continúa en el mercado, siguen pasando los días y pueden acumularse gastos de mantenimiento, CRIM, hipoteca, servicios y otros costos asociados. Cuanto más tiempo permanece publicada, mayor es el riesgo de que los compradores comiencen a preguntarse por qué no se ha vendido.
SIEMPRE mantengo una comunicación activa y frecuentemente con mis vendedores. Mi recomendación es establecer un precio más justo, competitivo y acorde con las condiciones actuales del mercado. Hay momentos que, hacer un ajuste estratégico hoy puede representar un ahorro significativo mañana y ayudarnos a atraer compradores verdaderamente interesados.
No se trata de regalar su propiedad ni de vender por debajo de su valor. Se trata de vender con inteligencia, tomando decisiones basadas en la realidad del mercado y no solamente en nuestras expectativas.
A veces, el mejor momento para ajustar el precio es antes de que el tiempo termine costándonos más que el propio ajuste.