Valenzuela-Alvarado Law, LLC

Valenzuela-Alvarado Law, LLC Legal & Counseling Services Court of Appeals, the P.R. Supreme Court, the First Circuit Court of Appeals, and the U.S. Supreme Court. Supreme Court No. (P.R. I REV.

FIRM'S OVERVIEW

Valenzuela-Alvarado, LLC, is located in the heart of the Golden Mile ("La Milla de Oro"), and provides legal cost-effective services directly to clients or as of counsel to different law firms, in areas such as civil rights, employment, torts, slip and fall defense, contracts, intellectual property, bankruptcy adversary litigation, general civil litigation at administrative agenci

es, state and federal courts, as well as appeals before the P.R. Attorney José Enrico Valenzuela-Alvarado, founder of Valenzuela-Alvarado, LLC, was admitted to the legal profession in January 2003, first working at private practice and thereafter in the Puerto Rico’s Department of Justice (2003-2011). While working in civil litigation at the Department of Justice, he was appointed by then Secretary of Justice as Director of Legal Affairs (2006-2009), in charge of civil state and federal litigation of around twelve to twenty-four attorneys. Thereafter, he was appointed as Assistant Solicitor General (2009-2011), handling appeals before the Puerto Rico Appeals Court, the Supreme Court, and the First Circuit Court of Appeals. CONTINUING LEGAL EDUCATION/Educación Jurídica Continua

Throughout his career, attorney Valenzuela-Alvarado has obtained favorable decisions on behalf of his clients, both at the litigation stage and at the appellate level. Now, the he is concentrated in private legal practice, together with providing Seminars at different Law Schools in Puerto Rico and private institutions approved by the Puerto Rico Supreme Court, such as:

“The Summary Judgment at the Federal Forum, the best intent to dismiss a case”, (P.R. LITI-2007-210).

“Federal Civil Rights Act In Puerto Rico, General Pre Trial Theory and Practice”. LITI-2010-419).

“Aspectos Prácticos en Quejas y Querellas Éticas ante el Tribunal Supremo de P.R., (P.R. ETI-2007-49).

“Jurisdicción Federal: The Basics”, (P.R. LITI-2011-447). PUBLICATIONS/Revistas Jurídicas y de Interés Legal

Attorney Valenzuela-Alvarado has published several law review articles at the Revista Ley Y Foro, and the Inter-American University of P.R. School of Law, which are:

“How To Defend A Prosecutor At The Federal Forum In A Civil Rights Complaint?”
REVISTA LEY Y FORO, COLEGIO DE ABOGADOS DE PUERTO RICO (August 2008)

“El Contrato de Transacción en los Pleitos de Clase”, # # NÚM. JUR. U.I.P.R. 165
INTER-AMERICAN UNIVERSITY OF PUERTO RICO SCHOOL OF LAW (September 2002)

“Federal Jurisdiction v. Abstention, Who Prevails?”, XLIII NÚM. 2 REV. U.I.P.R. 279
INTER-AMERICAN UNIVERSITY OF PUERTO RICO SCHOOL OF LAW (September 2009)

“Federal Civil Rights In Puerto Rico, General Pre Trial Theory And Praxis In The New Century”, XLIV NÚM. 2 REV. U.I.P.R. 197
INTER-AMERICAN UNIVERSITY OF PUERTO RICO SCHOOL OF LAW (September 2010)

"National Security Issues & The Economic Embargo To Cuba, Analysis Of A Special Relationship"
FOREIGN AFFAIRS, CUSTOM ANTHOLOGY, WASHINGTON, D.C. (April 1998)

REPRESENTATIVE CASES

Among his successful career in Federal Civil Rights and at the State Level as well, attorney José Enrico Valenzuela-Alvarado has obtained several favorable judgments, at the District level, at the First Circuit Court of Appeals and at the Puerto Rico Supreme Court as well, which some are:

In Re Pedro Vellón Reyes, 2011 T.S.P.R. 89, 181 D.P.R.___ (2011). In Re Torres Viñals, 2010 T.S.P.R. 233, 180 D.P.R.___ (2010). Aponte-Hernández v. Commonwealth, No. 06-2046, (unanimous jury verdict in favor of all defendants) (D. Puerto Rico, Feb. 8, 2008) (Fusté, D.J.) aff’d App. No. 08-1482, Slip Op. (1st Cir. 2009). (At U.S.D.C. only). Aponte-Rosario v. Commonwealth, 591 F.Supp.2nd 130 (D. Puerto Rico)(Cerezo, D.J.) aff’d 617 F.3d 1 (App. Nos. 09-1200, 09-1362) (1st Cir. Jul 28, 2010). (“Las Gladiolas" case). Rivera-Feliciano v. Commonwealth, No. 05-1910, Slip Op. (D. Puerto Rico, September 20, 2005)(Pérez-Giménez, S.D.J.), rev’d, 438 F.3d 50, (1st Cir., Feb. 15, 2006). (The "Grilletes" case). Echevarría-Rodríguez v. Commonwealth, 565 F.Supp.2d 328 (D.Puerto Rico June 26, 2008) (Domínguez, D.J.). (The "Tribunos" case). Monge v. Cortés, 413 F.Supp.2d 54, (D.Puerto Rico, February 10, 2006); 413 F.Supp.2d 42, (D. Puerto Rico, January 23, 2006) (Pieras, S.D.J.). Morón-Barradas v. Dept. of Education, 368 F.Supp.2d 137, (D. Puerto Rico, May 03, 2005) (Laffitte, S.D.J.). International Fidelity Insurance, Co. v. Sánchez-Ramos, 397 F.Supp.2d 327, (D. Puerto Rico, October 26, 2005) (Fusté, D.J.). Alvarado-Santos v. Department Of Health Of The Commonwealth Of Puerto Rico,
619 F.3d 126, (1st Cir., September 08, 2010). Rodríguez-García v. William Miranda-Marín, 610 F.3d 756, (1st Cir., June 21, 2010).

⚖️ Resumen de la Decisión del Tribunal Supremo Federal: Blanche v. Lau, 609 U.S. ___ (2026)No. 25-429 (23 de junio de 20...
24/06/2026

⚖️ Resumen de la Decisión del Tribunal Supremo Federal: Blanche v. Lau, 609 U.S. ___ (2026)

No. 25-429 (23 de junio de 2026)

Resultado

Por votación 6-3, el Tribunal Supremo Federal revocó al Segundo Circuito y resolvió que un oficial de inmigración en la frontera no necesita tener evidencia clara y convincente de que un residente permanente legal (green card holder) cometió un delito que implique depravación moral (crime involving moral turpitude) antes de tratarlo como un solicitante de admisión al reingresar a Estados Unidos.

Opinión Mayoritaria

Justice Thomas, unido por el Chief Justice Roberts y los jueces Alito, Gorsuch, Kavanaugh y Barrett.

Disidencia

Justice Jackson, unida por las juezas Sotomayor y Kagan.



Hechos

Muk Choi Lau, ciudadano chino y residente permanente legal desde 2007, fue acusado en Nueva Jersey por falsificación de marcas registradas en 2012. Mientras el caso criminal estaba pendiente, viajó temporalmente a China. Cuando intentó regresar a Estados Unidos, los oficiales de inmigración no lo consideraron automáticamente admitido como residente permanente, sino que lo dejaron entrar mediante parole, pendiente la resolución del caso criminal. Posteriormente, Lau se declaró culpable y el Gobierno inició un procedimiento de remoción por inadmisibilidad basado en una condena por un delito que alegadamente implicaba depravación moral.



Cuestión Jurídica

¿Debe el Gobierno poseer evidencia clara y convincente al momento del reingreso para concluir que un residente permanente ha cometido un delito que lo convierte en un solicitante de admisión bajo 8 U.S.C. §1101(a)(13)(C)(v)?



Determinación del Tribunal

El Tribunal respondió no.

La mayoría explicó que la estructura de la Ley de Inmigración contempla dos etapas distintas:

1. Determinar si el residente permanente puede ser tratado como alguien que busca admisión.
2. Determinar si esa persona es inadmisible.

Según el Tribunal, para la primera etapa basta con que la persona haya cometido un delito descrito en 8 U.S.C. §1182(a)(2). La condena puede producirse posteriormente. Para la segunda etapa, la condena sirve como evidencia de inadmisibilidad.

La mayoría enfatizó que el texto legal utiliza la frase “has committed” y no “has been convicted,” por lo que el Congreso deliberadamente permitió que la clasificación como solicitante de admisión ocurriera antes de una condena formal.

Asimismo, el Tribunal sostuvo que ninguna disposición del INA impone a los oficiales fronterizos un estándar de “clear and convincing evidence” al momento de la inspección. Ese estándar, si aplica, corresponde al procedimiento posterior ante el juez de inmigración.



Opinión Disidente

La jueza Jackson sostuvo que la decisión debilita significativamente las protecciones históricas de los residentes permanentes legales.

Según la disidencia:

* Un residente permanente debe presumirse admitido al regresar al país.
* El Gobierno debe determinar primero que una excepción estatutaria aplica antes de privarlo de ese estatus.
* Permitir que el Gobierno justifique posteriormente la decisión mediante evidencia obtenida años después crea una forma de validación retroactiva incompatible con el texto de la ley.
* La decisión expone a residentes permanentes a años de incertidumbre migratoria, pérdida de beneficios y procedimientos de inadmisibilidad más desfavorables.



Importancia Práctica

Esta decisión fortalece considerablemente la autoridad de CBP y de los oficiales de inspección fronteriza.

A partir de Blanche v. Lau:

✅ Un residente permanente puede ser tratado como solicitante de admisión aun cuando todavía no exista una condena criminal.

✅ Los oficiales fronterizos no necesitan poseer evidencia clara y convincente de la comisión del delito al momento del reingreso.

✅ Una condena posterior puede utilizarse para sostener la determinación efectuada inicialmente en la frontera.



Cita Harvard Bluebook

Blanche v. Lau, 609 U.S. ___, No. 25-429, slip op. at 5–9 (U.S. June 23, 2026).

Proposición principal: Los oficiales de inmigración no necesitan evidencia clara y convincente al momento del reingreso para tratar a un residente permanente legal como solicitante de admisión bajo 8 U.S.C. §1101(a)(13)(C)(v); basta con que posteriormente se establezca que había cometido un delito identificado en §1182(a)(2). Id. at 5–9.

Resumen Jurídico – Exxon Mobil Corp. v. Corporación CIMEX, S.A. (Cuba), et al., 609 U.S. ___ (2026)Caso: Exxon Mobil Cor...
24/06/2026

Resumen Jurídico – Exxon Mobil Corp. v. Corporación CIMEX, S.A. (Cuba), et al., 609 U.S. ___ (2026)

Caso: Exxon Mobil Corp. v. Corporación CIMEX, S.A. (Cuba), et al., No. 24-699, 609 U.S. ___ (23 de junio de 2026).
Opinión Mayoritaria: Juez Kavanaugh (unido por Roberts, C.J., Thomas, Alito, Gorsuch y Barrett, JJ.).
Disenso: Jueza Kagan (unida por Sotomayor y Jackson, JJ.).



I. Controversia

La controversia consistía en determinar si una demanda presentada bajo el Título III de la Ley Helms-Burton, 22 U.S.C. § 6082(a)(1)(A), contra instrumentalidades del gobierno cubano debía además cumplir con alguna de las excepciones a la inmunidad soberana contenidas en la Foreign Sovereign Immunities Act (FSIA), 28 U.S.C. §§ 1602–1611.

Exxon alegó que Cuba confiscó ilegalmente su refinería, terminales, plantas y más de cien estaciones de servicio en 1960, y que las entidades estatales cubanas CUPET y CIMEX han continuado explotando dichas propiedades durante décadas. Exxon reclamó más de $1,000 millones en daños bajo la Helms-Burton Act.



II. Decisión del Tribunal Supremo

Por votación 6-3, el Tribunal Supremo revocó al Circuito de D.C. y resolvió que:

La propia Ley Helms-Burton elimina (“abrogates”) la inmunidad soberana de las agencias e instrumentalidades cubanas. Por lo tanto, un demandante no tiene que demostrar además que aplica alguna excepción de la FSIA.

El Tribunal sostuvo que la estructura completa de la ley demuestra que el Congreso pretendió autorizar demandas directamente contra instrumentalidades cubanas que trafican con propiedad confiscada.



III. Fundamentos de la Mayoría

A. La causa de acción expresamente incluye instrumentalidades extranjeras

La Helms-Burton Act concede una acción privada contra cualquier persona que trafique con propiedad confiscada por el gobierno cubano y define “person” para incluir:

“any agency or instrumentality of a foreign state.” 22 U.S.C. § 6023(11).

El Tribunal concluyó que cuando el Congreso crea una causa de acción que expresamente aplica a instrumentalidades gubernamentales, ello constituye una renuncia suficientemente clara a la inmunidad soberana.

Jurisprudencia citada

* Department of Agriculture Rural Development Rural Housing Service v. Kirtz, 601 U.S. 42, 49–55 (2024).
* Kimel v. Florida Board of Regents, 528 U.S. 62, 73–76 (2000).
* Nevada Department of Human Resources v. Hibbs, 538 U.S. 721, 726 (2003).
* Financial Oversight & Management Board for Puerto Rico v. Centro de Periodismo Investigativo, Inc., 598 U.S. 339, 347–48 (2023).



B. Aplicar la FSIA haría inútil la Helms-Burton Act

La mayoría enfatizó que el Congreso no suele aprobar leyes autoderrotantes.

La interpretación de CIMEX requería que Exxon probara alguna excepción de la FSIA, especialmente:

* la excepción comercial, 28 U.S.C. § 1605(a)(2); o
* la excepción de expropiación, § 1605(a)(3).

Pero el propio Congreso simultáneamente impuso un embargo económico integral contra Cuba, haciendo extremadamente difícil demostrar actividad comercial suficiente en Estados Unidos. Por ello, exigir una excepción de la FSIA prácticamente destruiría la causa de acción creada por la Helms-Burton Act.

Jurisprudencia citada

* Quarles v. United States, 587 U.S. 645, 654 (2019).
* FOMB v. Centro de Periodismo Investigativo, 598 U.S. 339, 348 (2023).



C. La jurisdicción surge bajo § 1331 y no bajo la FSIA

La Helms-Burton Act dispone expresamente que las acciones bajo dicha ley se tramitarán igual que cualquier otra acción federal bajo 28 U.S.C. § 1331.

La mayoría concluyó que ello demuestra que el Congreso no pretendió que estas demandas dependieran de la jurisdicción especial de la FSIA bajo § 1330.



D. El Presidente tiene autoridad para suspender demandas

La ley otorga al Presidente autoridad para suspender demandas por períodos de seis meses cuando ello sea consistente con los intereses nacionales de Estados Unidos y la transición democrática de Cuba.

Según la mayoría, ello recrea parcialmente el régimen pre-FSIA, cuando la inmunidad soberana era determinada por el Poder Ejecutivo.

Jurisprudencia citada

* Samantar v. Yousuf, 560 U.S. 305, 313 (2010).
* Republic of Iraq v. Beaty, 556 U.S. 848, 856–57 (2009).



IV. Rechazo de los argumentos de CIMEX

El Tribunal rechazó varios argumentos:

1. No aplica la doctrina de derogación implícita

La mayoría sostuvo que la Helms-Burton Act contiene múltiples indicios expresos de que constituye una excepción específica al régimen general de inmunidad soberana.

2. La FSIA no es necesariamente la única fuente jurisdiccional

Aunque en Argentine Republic v. Amerada Hess Shipping Corp., 488 U.S. 428, 439 (1989), el Tribunal describió la FSIA como la fuente exclusiva de jurisdicción sobre estados extranjeros, la mayoría explicó que el Congreso conserva autoridad para crear excepciones posteriores.

3. No se requieren “magic words”

El Tribunal reiteró que el Congreso no tiene que utilizar lenguaje sacramental para eliminar inmunidad soberana; basta con que dicha intención sea claramente discernible del estatuto.

Jurisprudencia citada

* FAA v. Cooper, 566 U.S. 284, 291 (2012).
* Lac du Flambeau Band of Lake Superior Chippewa Indians v. Coughlin, 599 U.S. 382, 388 (2023).
* Bank Markazi v. Peterson, 578 U.S. 212, 236 (2016).



V. Disenso de la Jueza Kagan

La jueza Kagan sostuvo que la mayoría confundió dos conceptos distintos:

1. la existencia de una causa de acción; y
2. la eliminación de inmunidad soberana.

Según el disenso, la Helms-Burton Act claramente crea una causa de acción, pero nunca dice expresamente que elimina la inmunidad soberana concedida por la FSIA.

Kagan destacó que el Congreso originalmente contempló una enmienda explícita a la FSIA y posteriormente la eliminó del texto final, lo cual demuestra que decidió no alterar el régimen jurisdiccional de inmunidad soberana.

Jurisprudencia principal citada en el disenso

* FDIC v. Meyer, 510 U.S. 471, 484 (1994).
* Republic of Austria v. Altmann, 541 U.S. 677, 699 (2004).
* Bolivarian Republic of Venezuela v. Helmerich & Payne International Drilling Co., 581 U.S. 170, 179 (2017).
* Gross v. FBL Financial Services, Inc., 557 U.S. 167, 174 (2009).



Conclusión

Exxon Mobil Corp. v. Corporación CIMEX, S.A. (Cuba), 609 U.S. ___ (2026), constituye una de las decisiones más importantes sobre inmunidad soberana extranjera en años recientes. El Tribunal Supremo concluyó que el Congreso, mediante la Helms-Burton Act, creó una excepción estatutaria específica que permite demandar directamente a instrumentalidades cubanas que trafiquen con propiedad confiscada, sin necesidad de demostrar una excepción adicional bajo la FSIA. La decisión fortalece significativamente las reclamaciones de ciudadanos estadounidenses por propiedades expropiadas por el régimen cubano y amplía el alcance práctico del Título III de la Ley Helms-Burton.

Cita Bluebook del caso:

Exxon Mobil Corp. v. Corporación CIMEX, S.A. (Cuba), 609 U.S. ___, No. 24-699 (U.S. June 23, 2026).

⚖️ Semana de la Abogacía 2026 ⚖️Cada junio, Puerto Rico celebra la Semana de la Abogacía para reconocer la labor de quie...
23/06/2026

⚖️ Semana de la Abogacía 2026 ⚖️

Cada junio, Puerto Rico celebra la Semana de la Abogacía para reconocer la labor de quienes ejercen el Derecho y defienden el acceso a la justicia. La conmemoración coincide con la tradición histórica del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, fundado el 27 de junio de 1840. Más que una profesión, la abogacía representa un compromiso con el Estado de Derecho, la ética y el servicio a la ciudadanía.

23/06/2026

Mientras, la Federación de la Magistratura defendió la intención legislativa

⚖️ DECISIÓN DEL TRIBUNAL SUPREMO FEDERAL📖 Landor v. Louisiana Department of Corrections & Public Safety, 609 U.S. ___ (2...
23/06/2026

⚖️ DECISIÓN DEL TRIBUNAL SUPREMO FEDERAL

📖 Landor v. Louisiana Department of Corrections & Public Safety, 609 U.S. ___ (2026)

Por votación 6-3, el Tribunal Supremo Federal resolvió que RLUIPA (RLUIPA significa Religious Land Use and Institutionalized Persons Act of 2000, Pub. L. No. 106-274, 114 Stat. 803 (2000), codificada principalmente en 42 U.S.C. §§ 2000cc–2000cc-5) no permite reclamar daños monetarios contra funcionarios estatales en su capacidad individual cuando éstos nunca consintieron asumir dicha responsabilidad. Landor v. La. Dep’t of Corr. & Pub. Safety, No. 23-1197, slip op. at 2–3, 18 (U.S. June 23, 2026).

🔹 Damon Landor alegó que oficiales correccionales le afeitaron la cabeza por la fuerza pese a sus creencias Rastafari y a precedente judicial que protegía su derecho religioso. Id. at 2–3.

🔹 La mayoría, en opinión de Justice Gorsuch, concluyó que las leyes basadas en la Spending Clause obligan únicamente a quienes aceptan voluntariamente sus condiciones. Id. at 5–8.

🔹 El disenso de Justice Jackson sostuvo que la decisión deja sin remedio efectivo a muchos confinados cuyos derechos religiosos sean violados. Id. (Jackson, J., dissenting), at 28.

📌 Resultado: RLUIPA sigue permitiendo remedios declaratorios e injuntivos, pero no daños monetarios contra funcionarios estatales individualmente demandados. Id. at 18.

AHORA: Landor v. Louisiana Department of Corrections & Public Safety: El Tribunal Supremo Federal Limita la Responsabili...
23/06/2026

AHORA: Landor v. Louisiana Department of Corrections & Public Safety: El Tribunal Supremo Federal Limita la Responsabilidad Individual Bajo RLUIPA “Religious Land Use and Institutionalized Persons Act of 2000”, Pub. L. No. 106-274, 114 Stat. 803 (2000), codificada principalmente en 42 U.S.C. §§ 2000cc–2000cc-5.

Resumen

En Landor v. Louisiana Department of Corrections & Public Safety, 609 U.S. ___, No. 23-1197 (U.S. June 23, 2026), el Tribunal Supremo Federal resolvió, por votación de seis a tres, que los funcionarios estatales no pueden ser demandados por daños monetarios en su capacidad individual bajo RLUIPA cuando no han consentido voluntaria y expresamente a dicha responsabilidad. Landor v. La. Dep’t of Corr. & Pub. Safety, No. 23-1197, slip op. at 2–3, 18 (U.S. June 23, 2026).

La controversia no giró sobre si Damon Landor sufrió una violación de sus derechos religiosos. Según las alegaciones aceptadas para propósitos de la moción de desestimación, oficiales correccionales ignoraron precedente vinculante del Quinto Circuito, desecharon una copia de Ware v. Louisiana Department of Corrections, 866 F.3d 263 (5th Cir. 2017), que Landor les presentó, y procedieron a afeitarle la cabeza por la fuerza, a pesar de que sus creencias Rastafari le exigían mantener el cabello sin cortar. Landor, slip op. at 2–3.

La pregunta jurídica fue mucho más estrecha:

¿Puede un confinado reclamar daños monetarios contra funcionarios estatales en su capacidad individual bajo RLUIPA?

La mayoría respondió que no. Id. at 8.



Holding

El Tribunal Supremo Federal sostuvo:

“Individuals may not be held liable in their personal capacities under a Spending Clause statute unless those individuals have voluntarily and knowingly consented to answer lawsuits under the statute.” Landor, slip op. at 2.

En consecuencia, los funcionarios correccionales demandados no pueden ser responsables personalmente bajo RLUIPA porque nunca celebraron un acuerdo con el gobierno federal aceptando dicha responsabilidad. Id. at 8.



Opinión Mayoritaria (Justice Gorsuch)

Integrantes de la Mayoría

* Chief Justice Roberts
* Justice Thomas
* Justice Alito
* Justice Kavanaugh
* Justice Barrett
* Justice Gorsuch (autor)

Landor, slip op. at 1.



Teoría Central: Spending Clause como Relación Contractual

La opinión descansa sobre una premisa fundamental:

Las leyes promulgadas bajo la Spending Clause operan como acuerdos consensuales entre el gobierno federal y los receptores de fondos federales. Id. at 5–8.

Según Justice Gorsuch:

* El Congreso puede gastar dinero para promover el bienestar general.
* Puede imponer condiciones para recibir fondos federales.
* Puede retirar fondos cuando esas condiciones son incumplidas.
* Sin embargo, no puede imponer responsabilidad directa a individuos que nunca aceptaron tales condiciones. Id. at 6–8.

La mayoría enfatizó reiteradamente el requisito de:

“voluntary and knowing consent.”

citando Pennhurst State School & Hospital v. Halderman, 451 U.S. 1, 17 (1981). Landor, slip op. at 6–8.



El Estado Consintió; Los Oficiales No

El Tribunal Supremo Federal observó que:

* Louisiana aceptó fondos federales.
* Louisiana aceptó las condiciones impuestas por RLUIPA.
* Los oficiales correccionales individualmente demandados nunca celebraron acuerdo alguno con el gobierno federal. Id. at 8.

Por ello concluyó:

“Because they never agreed to answer suits like this one, Mr. Landor’s case cannot proceed against them any more than a breach of contract action might proceed against a defendant who never formed a contract.” Id.

Esta fue la piedra angular de la decisión.



Rechazo de los Argumentos de Landor

1. Teoría de Agencia

Landor argumentó que los oficiales actuaban como agentes de LDOC y, por ende, debían responder por el incumplimiento de las obligaciones asumidas por la agencia estatal.

El Tribunal Supremo Federal rechazó el argumento señalando que, conforme a principios tradicionales de agencia y contratos, los agentes no se convierten automáticamente en partes de los contratos celebrados por su principal. Id. at 9–10.



2. South Dakota v. Dole

Landor sostuvo que RLUIPA satisfacía los criterios establecidos en South Dakota v. Dole, 483 U.S. 203 (1987).

El Tribunal Supremo Federal respondió que Dole no elimina el requisito de consentimiento; por el contrario, presupone la existencia de consentimiento voluntario e informado. Landor, slip op. at 10–12.



3. Recepción Indirecta de Fondos Federales

Landor argumentó que los oficiales eran receptores indirectos de fondos federales porque sus salarios provenían parcialmente de una institución financiada con fondos federales.

El Tribunal Supremo Federal rechazó contundentemente ese planteamiento.

Según la mayoría, aceptar dicha teoría convertiría prácticamente a cualquier persona que reciba indirectamente beneficios financiados con dinero federal en sujeto de regulación directa por parte del Congreso. Id. at 12–15.

Justice Gorsuch advirtió que ello conferiría al Congreso un poder policial general incompatible con el diseño constitucional de poderes limitados y enumerados. Id. at 13–14.



4. Necessary and Proper Clause

Landor invocó Sabri v. United States, 541 U.S. 600 (2004).

El Tribunal Supremo Federal distinguió Sabri porque aquella legislación protegía directamente fondos federales frente a fraude, corrupción y soborno. Landor, slip op. at 15–17.

En contraste, la demanda de Landor buscaba proteger la libertad religiosa, no preservar la integridad financiera de fondos federales. Id. at 16–17.

Por ello, la mayoría concluyó que Sabri no autorizaba extender responsabilidad personal a funcionarios estatales no consentidores. Id. at 17–18.



Defensa Estructural del Federalismo

Una de las secciones más importantes de la opinión es la discusión sobre federalismo.

Justice Gorsuch advirtió que aceptar la teoría de Landor permitiría al Congreso regular directamente:

* entrenadores universitarios;
* médicos;
* empleados estatales;
* innumerables individuos que jamás aceptaron condiciones federales.

Id. at 13–15.

Según la mayoría, ello transformaría la Spending Clause en una fuente de poder regulatorio general incompatible con la estructura constitucional de poderes limitados. Id. at 17–18.



Disenso (Justice Jackson)

Integrantes

* Justice Jackson
* Justice Sotomayor
* Justice Kagan

Id. (Jackson, J., dissenting).



La Mayoría Convierte una Ley en un Contrato

Justice Jackson sostuvo que el error fundamental de la mayoría consiste en convertir legislación federal en una relación contractual.

Escribió:

“Congress might have opted to accomplish this through contracts. Instead, it passed a law.” Id. (Jackson, J., dissenting), at 1.

Para Jackson, RLUIPA es una ley federal y no un contrato privado. Id. at 1–2.



Tanzin v. Tanvir Controla

Jackson destacó que:

* RFRA y RLUIPA contienen lenguaje prácticamente idéntico.
* En Tanzin v. Tanvir, 592 U.S. 43 (2020), el Tribunal Supremo Federal autorizó reclamaciones de daños monetarios contra funcionarios individuales.

Por ello concluyó que la misma interpretación debía aplicarse a RLUIPA. Landor, slip op. (Jackson, J., dissenting), at 7–10.



Los Derechos Sin Remedio Son Ilusorios

Justice Jackson advirtió:

“Prisoners like Landor who suffer violations of their religious freedom in state prisons—no matter how blatant—will often be left remediless.” Id. at 28.

Ese pasaje constituye probablemente la crítica más poderosa del disenso.



Acusación de Formalismo

Jackson acusó a la mayoría de privilegiar la forma sobre la sustancia:

“The majority deals in form, not substance.” Id. at 24.

A su juicio:

* el Estado aceptó fondos federales;
* el Estado emplea a los oficiales;
* los oficiales conocen RLUIPA;
* los oficiales ejercen autoridad estatal.

Por tanto, imponer responsabilidad individual resulta perfectamente constitucional. Id. at 18–20.



Importancia para Litigantes Federales

La decisión probablemente será citada junto con:

* Pennhurst State School & Hospital v. Halderman, 451 U.S. 1 (1981);
* Barnes v. Gorman, 536 U.S. 181 (2002);
* Cummings v. Premier Rehab Keller, P.L.L.C., 596 U.S. 212 (2022);
* Medina v. Planned Parenthood South Atlantic, 606 U.S. ___ (2025);

como parte de una línea jurisprudencial que restringe los remedios disponibles bajo estatutos promulgados al amparo de la Spending Clause. Landor, slip op. at 5–8.



Conclusión

Landor es, en esencia, una decisión sobre federalismo estructural más que una decisión sobre libertad religiosa.

La mayoría nunca cuestiona seriamente que la conducta alegada por Landor, de ser cierta, sería profundamente problemática. Lo determinante fue que los funcionarios individuales nunca aceptaron personalmente una obligación contractual con el gobierno federal. Id. at 8, 18.

El resultado práctico es contundente:

RLUIPA continúa permitiendo remedios declaratorios e injuntivos contra entidades estatales y funcionarios en su capacidad oficial, pero no autoriza daños monetarios contra funcionarios estatales en su capacidad individual cuando la autoridad legislativa proviene de la Spending Clause. Id. at 18.

La decisión probablemente se convertirá en una de las opiniones más influyentes del Término 2025–2026 respecto a la Spending Clause, los remedios estatutarios y los límites estructurales del poder congresional.

Attorney’s Fees, and Counsel’s Duty of Candor: Analysis of Sánchez-Sifonte v. Fonseca, Civil No. 22-1444 (RAM) (D.P.R. J...
20/06/2026

Attorney’s Fees, and Counsel’s Duty of Candor: Analysis of Sánchez-Sifonte v. Fonseca, Civil No. 22-1444 (RAM) (D.P.R. June 18, 2026)

I. Introduction

In Elias Sánchez-Sifonte, et al. v. Josué Fonseca, et al., Civil No. 22-1444 (RAM) (D.P.R. June 18, 2026), United States District Judge Raúl M. Arias-Marxuach issued an Opinion and Order awarding $6,360.00 in attorneys’ fees against the plaintiffs following repeated discovery violations that ultimately resulted in the dismissal of the action with prejudice. The decision is noteworthy not merely because it applies Federal Rule of Civil Procedure 37’s fee-shifting provisions, but because it illustrates three recurring themes in modern federal civil litigation: (1) the increasingly rigorous enforcement of discovery obligations; (2) the continued dominance of the lodestar methodology in fee determinations; and (3) the judiciary’s growing intolerance for inaccurate or misleading factual representations in attorney submissions.

The decision represents the culmination of a lengthy discovery dispute in a multimillion-dollar defamation action involving television broadcasts by journalist Josué “Jay” Fonseca and related media entities. The plaintiffs sought substantial compensatory, punitive, and consequential damages, including claims exceeding $30 million for alleged business and property losses. However, the litigation ultimately became less about the merits of the underlying defamation claims and more about the plaintiffs’ repeated failure to comply with discovery obligations and court orders. Sánchez-Sifonte v. Fonseca, Civil No. 22-1444 (RAM), slip op. at 2–3 (D.P.R. June 18, 2026).

II. Discovery Misconduct as the Predicate for Fee Shifting

The Court’s fee award arose from a series of sanctions orders entered after the plaintiffs repeatedly failed to comply with discovery directives. Earlier in the litigation, the Court dismissed plaintiffs’ consequential-damage claims with prejudice because of noncompliance with unambiguous court orders. Thereafter, the Court dismissed the remainder of the action pursuant to Federal Rule of Civil Procedure 37(b)(2)(A)(v) and the Court’s inherent authority to manage its docket. Id. at 2–3.

The June 18, 2026 Opinion underscores the principle that Rule 37 sanctions are intended not merely to compensate the opposing party but also to preserve the integrity of the judicial process. Consistent with Rule 37(a)(5)(A), the Court reiterated that attorney’s fees generally must be imposed when a motion to compel is granted unless the resisting party demonstrates that its position was “substantially justified.” Id. at 3.

In concluding that the plaintiffs failed to meet that standard, the Court relied upon their pattern of discovery misconduct and repeated disregard of judicial directives. The opinion therefore serves as another example of the First Circuit’s recognition that persistent discovery violations may justify both case-dispositive sanctions and compensatory fee awards. See Hensley v. Eckerhart, 461 U.S. 424, 434 (1983); Cent. Pension Fund of the Int’l Union of Operating Eng’rs v. Ray Haluch Gravel Co., 745 F.3d 1, 5 (1st Cir. 2014).

III. Reaffirmation of the Lodestar Method

The opinion also provides a concise but comprehensive survey of contemporary federal fee jurisprudence. Judge Arias-Marxuach began by reiterating that the lodestar method remains the “guiding light” of fee-shifting jurisprudence, citing Perdue v. Kenny A. ex rel. Winn, 559 U.S. 542, 551 (2010), together with First Circuit precedents such as Gay Officers Action League v. Puerto Rico, 247 F.3d 288 (1st Cir. 2001), and Lipsett v. Blanco, 975 F.2d 934 (1st Cir. 1992). Sánchez-Sifonte, slip op. at 5.

The Court emphasized the two-step process articulated in Pérez-Sosa v. Garland, 22 F.4th 312 (1st Cir. 2022): first, determining the reasonable number of hours expended, and second, identifying a reasonable hourly rate. Only after those calculations are completed may a court consider upward or downward adjustments. Id. at 5–6.

Significantly, the Court reiterated that fee determinations are exercises in “rough justice” rather than “auditing perfection,” a phrase drawn from Pérez-Sosa. This acknowledgment reflects the practical reality that district courts must evaluate reasonableness through informed judgment rather than mathematical precision. Id. at 6.

IV. Duplicative Work, Block Billing, and the Limits of Fee Challenges

One of the most important aspects of the decision concerns the Court’s treatment of plaintiffs’ objections to defense counsel’s billing records. Plaintiffs argued that the requested fees were excessive because multiple attorneys worked on overlapping tasks and because certain entries allegedly reflected block billing. Id. at 10–14.

The Court rejected those objections. Relying on Rodriguez-Hernandez v. Miranda-Velez, 132 F.3d 848, 860 (1st Cir. 1998), Judge Arias-Marxuach emphasized that collaboration among attorneys is not inherently duplicative. Rather, complex litigation frequently requires consultation, review, revision, and coordination among multiple lawyers. Sánchez-Sifonte, slip op. at 10–11.

The Court also declined to apply reductions commonly imposed for vague or block-billed entries, notwithstanding prior decisions approving reductions of 20%, 30%, or even 35% for inadequate billing descriptions. See Bd. of Trs. v. ILA Local 1740, AFL-CIO, No. 18-1598, 2022 WL 4591843, at *5 (D.P.R. Sept. 30, 2022); Pérez-Sosa, 22 F.4th at 329. Instead, the Court concluded that the challenged entries were sufficiently detailed and adequately documented. Sánchez-Sifonte, slip op. at 11–14.

V. Counsel’s Duty of Candor and the Court’s Warning

Perhaps the most striking portion of the opinion concerns the Court’s discussion of plaintiffs’ characterization of the billing records. After comparing plaintiffs’ briefing with the actual invoices, the Court concluded that counsel had omitted material portions of the billing descriptions and thereby created a misleading impression regarding the nature of the work performed.

The Court expressly stated:

“The Court will not reward this manipulation.” Sánchez-Sifonte, slip op. at 14.

The Court then issued a formal warning that plaintiffs’ counsel should not make similar factual misrepresentations in future filings. Id. at 14, 16.

Although the Court stopped short of imposing additional sanctions, this aspect of the opinion may prove more significant than the monetary award itself. Federal courts possess inherent authority to sanction litigants and attorneys who engage in bad-faith conduct, and candor toward the tribunal remains a foundational obligation under both federal practice standards and professional responsibility rules. The Court’s warning therefore serves as a reminder that fee litigation does not excuse accuracy and completeness in factual advocacy.

VI. The Reasonable Hourly Rate Analysis

The Court’s hourly-rate discussion is equally significant for practitioners in the District of Puerto Rico. Defendants argued that South Florida market rates should apply because the litigation involved Florida defamation law and Florida counsel. Id. at 4–5.

Judge Arias-Marxuach rejected that position and instead relied on prevailing Puerto Rico market rates. Drawing upon recent District of Puerto Rico precedent, the Court observed that highly experienced attorneys generally command rates of approximately $250–$300 per hour, while associates typically command rates of $150–$200 per hour. Id. at 8.

The Court nevertheless acknowledged that higher rates have occasionally been approved in appropriate cases, citing Rivera-Molina v. Casa La Roca, LLC, Carrero v. Molina Healthcare of Puerto Rico, Inc., and Puerto Rico Soccer League NFP Corp. v. Federación Puertorriqueña de Fútbol. Id. at 8–9.

Applying those principles, the Court approved hourly rates of $350 for Deanna Shullman, $325 for Giselle Girones, and $175 for Yelan Escalona. Id. at 15.

VII. Conclusion

The June 18, 2026 Opinion and Order in Sánchez-Sifonte v. Fonseca is ultimately less a fee decision than a judicial commentary on litigation conduct. The Court reaffirmed the mandatory nature of Rule 37 fee-shifting following unjustified discovery resistance, applied the lodestar methodology consistent with Supreme Court and First Circuit precedent, rejected unsupported claims of duplication and clerical billing, and emphasized that advocacy regarding fee petitions must remain factually accurate.

By reducing the requested award from $10,890.00 to $6,360.00 through application of Puerto Rico market rates rather than Florida rates, the Court demonstrated its willingness to scrutinize fee requests carefully. Yet by approving every hour submitted and expressly admonishing opposing counsel for mischaracterizing the billing records, the Court also signaled that fee challenges must be grounded in accurate factual representations and supported by the record.

The decision therefore stands as a useful illustration of the intersection among Rule 37 sanctions, lodestar jurisprudence, local market-rate analysis, and the enduring professional obligation of candor toward the tribunal.

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