23/08/2021
Desde el 15 de marzo de 2020 se oficializó en Puerto Rico la emergencia que ha surgido como consecuencia del COVID-19. Estamos ante una situación real y con consecuencias que nos colocan entre la vida y la muerte. No es momento de pensar en nosotros, estamos localizados en el lugar perfecto para tomar decisiones que puedan ser afines con la lucha que se lleva contra el COVID-19. En mi caso tengo un público al cual se recibe en la oficina y unas empleadas que están a mi lado diariamente, siendo altamente trascendental que todos los mencionados tenemos familias y personas con las que tenemos contacto diariamente. En vías de una protección recíproca, y sobre todo por ser solidarios con el pueblo naranjiteño y puertorriqueño, he determinado lo siguiente: continuaremos atendiendo público por cita previa, no más de dos personas a la vez en cada área de la oficina, el uso de la mascarilla será compulsorio, se mantendrá el distanciamiento recomendado, tendremos disponible alcohol y "hands sanitizer", reserá requisito estar vacunado (mostrar la VACU ID o la tarjeta de vacunación original o traer el resultado de la prueba negativa de COVID-19 con 72 horas o menos de realizada).
Lamento la situación, pero la salud de todos es más importante que cualquier otra determinación.
Servirles siempre ha sido y será un honor, pero es momento de seguir haciéndolo pero con mayor cuidado.