04/09/2026
Este interesante escrito fue realizado por SM CAPITAL PROPERTIES
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Consejito y opinión del día: 💡📝
Vi el video de esta señora envejeciente desalojada de su hogar en Sierra Bayamón y, como a muchos, me dio mucha pena. Pero antes de compartirlo, quise buscar un poco más, porque la publicación presenta solamente su versión y detrás de esto existe un proceso judicial bastante extenso.
Según la información pública que encontré en la página del Poder Judicial, este caso comenzó en febrero de 2020 como un pleito de cobro de dinero y ejecución de hipoteca presentado originalmente por Oriental Bank.
La propiedad estaba hipotecada a nombre de María Emperatriz Morán Lantigua, pero ya había sido adquirida por la señora Blasina Mesa Sánchez, quien aparece en el caso como titular registral. El 20 de junio de 2024, el Tribunal de Primera Instancia declaró con lugar la demanda y determinó una deuda de $93,879.45 de principal, más intereses, cargos y $12,780 en costas, gastos y honorarios de abogado.
Luego se emitió la orden de ejecución y la propiedad fue adjudicada en subasta el 3 de octubre de 2024. La señora Mesa impugnó la subasta y presentó varios recursos para detener el proceso. En diciembre de 2024, el Tribunal de Apelaciones confirmó la determinación que rechazó anularla. También se presentaron otros recursos en 2025 y 2026, pero no prosperaron. Finalmente, el lanzamiento fue señalado para el 12 de marzo de 2026 y la solicitud urgente para paralizarlo también fue denegada.
Ahora bien, yo no tengo ante mí la escritura, los acuerdos privados ni los recibos que ella asegura conservar. Por eso no puedo decir qué pagó, a quién le pagó, qué le prometieron ni si fue engañada. Tampoco sería correcto concluir que el tribunal examinó cada uno de esos pagos y determinó que eran falsos. Eso no surge de las resoluciones que pude revisar.
Lo que sí surge es que la propiedad mantenía una deuda hipotecaria, hubo una sentencia, una subasta y múltiples intentos judiciales de detener el proceso.
Comparto esto sin restarle humanidad a lo ocurrido. Ver a una persona envejeciente con sus pertenencias en la calle es doloroso, independientemente del trasfondo legal. Pero también deja una enseñanza importante: cuando se trata de comprar una propiedad, firmar un contrato, asumir pagos o adquirir un inmueble que todavía tiene una hipoteca, no podemos hacerlo sin estar debidamente orientados.
Hay que verificar el estudio de título, las cargas registrales, quién es responsable del préstamo, cómo se cancelará cualquier hipoteca y que cada acuerdo quede correctamente establecido por escrito. Quizás esta situación pudo evitarse; quizás existen detalles que todavía desconocemos. Pero precisamente por eso, en asuntos de propiedades, no basta con confiar ni con simplemente pagar: hay que asegurarse de que legal y registralmente todo esté en orden.
Empatía, sí. Pero también información y aprendizaje.