19/06/2026
United States v. Hemani, 608 U.S. ___ (2026)
Decisión: 18 de junio de 2026.
Resultado: se afirmó al Quinto Circuito y se sostuvo que la acusación federal contra Ali Danial Hemani bajo 18 U.S.C. § 922(g)(3), por poseer un arma mientras era usuario de ma*****na, era incompatible con la Segunda Enmienda. La opinión principal fue de Gorsuch, con Roberts, Thomas, Sotomayor, Kavanaugh, Barrett y Jackson; Thomas y Jackson concurrieron; Alito concurrió en el resultado junto a Kagan. ([Supreme Court][1])
Hechos relevantes
El gobierno registró la residencia familiar de Hemani en Texas por sospechas relacionadas con terrorismo. Durante el registro, Hemani cooperó, entregó un arma que tenía en la casa, señaló ma*****na en la propiedad y admitió que usaba ma*****na aproximadamente “cada otro día”. Más de seis meses después, el gobierno lo acusó bajo § 922(g)(3) por poseer un arma en su hogar mientras era “unlawful user” de una sustancia controlada. La acusación no se basó en tráfico, uso del arma bajo intoxicación, violencia, amenaza, adicción ni peligro individualizado. ([Supreme Court][1])
Controversia
La pregunta era si el gobierno podía, consistentemente con la Segunda Enmienda, criminalizar la mera posesión de un arma por una persona que usa ma*****na regularmente, sin probar que esa persona fuera adicta, peligrosa, violenta, incapacitada o que usara el arma de forma indebida. ([Supreme Court][1])
Holding
El Supremo sostuvo que la aplicación de § 922(g)(3) a Hemani violó la Segunda Enmienda. La razón central fue que el gobierno no demostró una tradición histórica suficientemente análoga que permitiera desarmar automáticamente a todo usuario regular de ma*****na por ese solo hecho. ([Supreme Court][1])
Razonamiento principal
El Tribunal aplicó el marco de Heller, Bruen y Rahimi. Primero, si la conducta está cubierta por el texto de la Segunda Enmienda, se presume protegida. Segundo, el gobierno tiene la carga de demostrar que la regulación es consistente con la tradición histórica de regulación de armas en Estados Unidos. No necesita un “gemelo histórico”, pero sí una analogía históricamente relevante, evaluando principalmente el “por qué” y el “cómo” de la regulación. ([Supreme Court][1])
El gobierno intentó justificar § 922(g)(3) comparándolo con leyes históricas contra “habitual drunkards”. El Supremo rechazó esa analogía porque esas leyes históricas no desarmaban automáticamente a cualquier persona que consumiera intoxicantes. Más bien, trataban casos extremos de embriaguez habitual, incapacidad, vagrancia, tutela, confinamiento o fianzas de paz, normalmente con algún proceso previo. ([Supreme Court][1])
La diferencia clave fue el alcance automático de § 922(g)(3). Según la teoría del gobierno, una persona pierde su derecho a poseer armas desde el momento en que se convierte en usuario ilegal de cualquier sustancia controlada, sin importar la sustancia, cantidad, frecuencia, peligrosidad, propósito del arma o conducta segura. El Supremo dijo que esa teoría era demasiado amplia. ([Supreme Court][1])
El Tribunal también enfatizó que las leyes históricas usualmente incluían algún tipo de proceso antes de privar a la persona de libertad o imponer restricciones, mientras que § 922(g)(3), bajo la teoría del gobierno, opera automáticamente y sin proceso previo de privación del derecho de armas. ([Supreme Court][1])
Doctrina que establece
La doctrina puede resumirse así:
> La Segunda Enmienda no permite que el gobierno desarme o procese penalmente de forma automática a una persona por poseer un arma únicamente porque usa ma*****na regularmente, sin prueba adicional de adicción, intoxicación actual, peligrosidad individualizada, incapacidad, uso indebido del arma o una categoría histórica análoga suficientemente estrecha.
En términos prácticos, el uso de cannabis no es impedimento automático para licencia de armas, al menos bajo una aplicación mecánica de § 922(g)(3). El gobierno tiene que hacer más que decir: “usa ma*****na, por tanto no puede tener armas.” Debe justificar la restricción con una tradición histórica válida o con prueba particularizada de peligrosidad/incapacidad. ([Supreme Court][1])
Límites de la decisión
La opinión es estrecha. El Supremo expresamente no decidió si el gobierno puede prohibir armas a personas adictas, personas actualmente intoxicadas, personas cuyo uso de dr**as las hace peligrosas para sí o para otros, o casos donde el Congreso adopte leyes más específicas sobre dr**as particulares que presenten riesgo especial. Tampoco cuestionó otras prohibiciones de § 922(g), como felones o personas adjudicadas mentalmente incapaces. ([Supreme Court][1])
Concurrencias importantes
Thomas concurrió y señaló una preocupación adicional: si § 922(g), incluyendo § 922(g)(3), excede el poder del Congreso bajo la Cláusula de Comercio cuando penaliza mera posesión intrastatal de armas solo porque el arma alguna vez viajó en comercio interestatal. No fue la base del holding, pero abre una línea de ataque constitucional futura. ([Supreme Court][1])
Jackson, junto a Sotomayor, concurrió aunque criticó el marco de Bruen. Indicó que preferiría volver a un análisis de medios y fines, evaluando la carga sobre el derecho y la justificación gubernamental, pero aceptó que bajo Bruen/Rahimi el gobierno perdió. ([Supreme Court][1])
Alito, junto a Kagan, concurrió en el resultado. Su enfoque fue más limitado: las leyes históricas sobre embriaguez habitual solo justificaban restricciones contra personas severamente incapacitadas por el intoxicante, no contra cualquier usuario regular de ma*****na. ([Supreme Court][1])
Frase útil para moción o carta legal
> Bajo United States v. Hemani, la mera condición de usuario de cannabis, sin prueba de adicción, intoxicación contemporánea, peligrosidad individualizada, incapacidad funcional o uso indebido del arma, no basta para privar automáticamente a una persona del derecho protegido por la Segunda Enmienda. La carga recae en el gobierno de demostrar una tradición histórica análoga que justifique la restricción, y una prohibición categórica basada únicamente en uso regular de ma*****na es constitucionalmente insuficiente.
[1]:https://www.supremecourt.gov/opinions/25pdf/24-1234_g2bh.pdf "24-1234 United States v. Hemani (06/18/2026)"