Bienvenid@ a este espacio, donde pretendo informar, educar y hacer conocer los servicios que como abogada litigante brindo y contar un poco cómo es el mundo legal en los tribunales de Puerto Rico. Me enamoré de la versión de la profesión que enseñaban en las películas; particularmente las películas de defensa criminal. ¿Adivine qué? Sin embargo, sí cumplí el sueño de niña de convertirme en abogada
gracias a mis padres, quienes me enseñaron el valor de la educación y del trabajo. Ejerzo la profesión desde el año 2007. Desde que estuve en la Escuela de Derecho de la Inter, comencé a trabajar como oficial jurídico/paralegal mientras estudiaba. De ese modo adquirí experiencia desde antes de graduarme de mi Juris Doctor. Esas experiencias me llevaron a trabajar para la Fundación de Derechos Humanos, bufetes pequeños y medianos, hasta llegar a mi cuna como abogada, el Bufete Reichard & Escalera, ubicado en la Milla de Oro en Hato Rey. En R&E me desarrollé como la abogada que hoy soy en un proceso de aprendizaje y crecimiento profesional bonito, pero también retante. Llegué a tener a mi cargo la división de litigio como Senior Associate del bufete hasta que decidí partir a mi práctica privada. La verdad esta cayeyana ya no sentía que pertenecía al mundo de la Milla, el tapón y sobretodo, lo que me restaba de mi vida personal, desgastó mis ganas. Soy, además de abogada, la mamá de Estela y Esteban. Los menciono, pues si bien esto es un espacio profesional, como mujer profesional que soy siempre hago claro que son mis hijos, mi norte y quienes le dan sentido de dirección a mi vida. Son ellos la explicación de las vueltas profesionales que hemos dado, y quien sabe las que faltan. Me especializo en una práctica legal civil de litigio. Los tribunales, argumentar y escribir, me apasionan. He creado una especialidad, por medio de la práctica, en apelaciones y recursos ante el Tribunal de Apelaciones y el Tribunal Supremo de Puerto Rico, logrando grandes y especiales decisiones a favor de mis representados, promoviendo justicia, y el bienestar de menores, entre otros tantos. Manejo las áreas de incumplimientos de contratos, demandas de daños y perjuicios, familia, desahucios, cobros de dinero, entre muchos otros. También hago notaría, declaraciones juradas, escrituras y unas cuantas cosas más. En fin, siempre digo que espero que no me necesiten...La verdad los pleitos legales son un dolor de cabeza, pero si les hago falta, aquí estoy a sus órdenes para aliviar el malestar, y hacer justicia.