06/05/2026
Óigame... esté pendiente de sus viejos... aunque ellos se resistan.
𝐃𝐄𝐋𝐈𝐍𝐂𝐔𝐄𝐍𝐓𝐄𝐒 𝐄𝐒𝐓𝐀𝐅𝐀𝐍 𝐀 𝐀𝐍𝐂𝐈𝐀𝐍𝐎 𝐃𝐄 82 𝐀𝐍̃𝐎𝐒 𝐘 𝐋𝐄 𝐓𝐔𝐌𝐁𝐀𝐍 𝐌𝐀́𝐒 𝐃𝐄 $19,000 𝐄𝐍 𝐂𝐀𝐑𝐎𝐋𝐈𝐍𝐀
Carolina, P.R. – Un residente de 82 años del municipio de Carolina se convirtió en la más reciente víctima de un sofisticado esquema de fraude, que resultó en la pérdida de miles de dólares de sus cuenta bancaria. El caso, que está siendo investigado por la Policía del Precinto de Carolina Sur, combina el engaño telefónico con la recolección de tarjetas directamente en el domicilio de la víctima.
El calvario para el octogenario comenzó con una llamada telefónica. Al otro lado de la línea, una mujer se presentó como empleada de un banco, logrando crear una falsa sensación de legitimidad para ganarse su confianza. Durante esa conversación, la estafadora convenció al hombre para que revelara información personal y datos confidenciales de sus tarjetas de crédito.
Posteriormente, la estafa escaló a un nivel más audaz. Dos individuos se presentaron en la residencia del perjudicado para recoger físicamente sus tarjetas bancarias, completando así la segunda fase del engaño. Con las tarjetas y la información en su poder, los delincuentes procedieron a realizar una serie de transacciones fraudulentas.
La víctima descubrió el fraude tiempo después, al visitar una sucursal de su institución financiera. Fue allí donde un representante del banco le informó sobre los múltiples cargos no autorizados que se habían realizado en diversos comercios, acumulando una pérdida total de $19,277.21.
Las autoridades han reiterado la advertencia a la ciudadanía, especialmente a las personas mayores, para que desconfíen de llamadas que soliciten información financiera. Los bancos y otras instituciones legítimas nunca piden datos sensibles como contraseñas o números de tarjeta por teléfono, ni envían personal a los domicilios para recoger documentos o plásticos bancarios sin una coordinación previa y verificable. Este tipo de estafa, que mezcla el contacto telefónico con una visita a domicilio, es una modalidad que busca explotar la confianza de las personas.