07/01/2026
𝐕𝐞𝐧𝐞𝐳𝐮𝐞𝐥𝐚 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐞𝐧𝐜𝐫𝐮𝐜𝐢𝐣𝐚𝐝𝐚: 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐯𝐞𝐧𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨𝐮𝐧𝐢𝐝𝐞𝐧𝐬𝐞 𝐲 𝐜𝐫𝐢𝐬𝐢𝐬 𝐩𝐨𝐥𝐢́𝐭𝐢𝐜𝐚.
Caracas, 7 de enero de 2026 — La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela ha desencadenado una de las crisis políticas más profundas en la historia reciente de América Latina, con consecuencias que reverberan en la región y el mundo. El pasado 3 de enero, fuerzas estadounidenses realizaron ataques en varias zonas de Caracas y capturaron al presidente Nicolás Maduro, trasladándolo a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico, una acción descrita por Washington como parte de una campaña contra el crimen transnacional y la corrupción.
Sin embargo, gobiernos y organismos internacionales han condenado la operación como una violación flagrante del derecho internacional y de la soberanía venezolana, advirtiendo que este tipo de intervención socava la estabilidad global.
La ONU declaró que la situación empeora el panorama de seguridad mundial y que la solución política debe surgir de los propios venezolanos.
Mientras tanto, en Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina en medio de tensiones y disputas sobre la legitimidad del poder.
La política interna se fragmenta: sectores opositores ven una oportunidad para la transición, pero otros denuncian una prolongación del conflicto.
La influencia estadounidense también se refleja en el control y comercialización del petróleo venezolano, cuya exportación podría beneficiar mercados globales pero desestabilizar aún más los equilibrios regionales.
Expertos advierten que la decisión de Washington de “estar al mando” de Venezuela hasta una transición genera dudas sobre la autodeterminación del pueblo venezolano y la independencia política.
Reacciones internacionales no se han hecho esperar. Países de América Latina, Europa, Asia y África han expresado su rechazo o preocupación por la intervención unilateral de Estados Unidos, temiendo un precedente peligroso.
En el plano regional, gobiernos vecinos buscan caminos diplomáticos frente a la crisis para evitar una escalada mayor del conflicto.
Los sectores sociales dentro de Venezuela están divididos entre quienes ven con esperanza un cambio político y quienes temen una ocupación prolongada.
Analistas internacionales alertan que esta intervención podría cambiar para siempre las dinámicas de poder en América Latina, reavivando debates sobre soberanía, control de recursos y la legitimidad de las acciones militares en la política exterior.