23/03/2016
El PERÚ ESTÁ CAGAO PARTE VII
Me parece conveniente en esta oportunidad recapitular lo dicho en los anteriores artículos. Como usted sabrá hay temas propuestos que implican reformas de la Constitución Política del Estado. Estos temas propuestos son los siguientes:
1.- Que el Poder Judicial sancione su propio presupuesto.
2.- Que el Poder Judicial sea jefe de las Fuerzas Policiales.
3.- Que la primera vuelta sea una elección de descartes.
4. Que el porcentaje de votos viciados y blancos para el congreso se computen para el ingreso del adulto mayor
5.- Que el Contralor General tenga rango presidencial.
No recuerdo si hay algo más. No tiene sentido para mí volver a revisar los artículos. Para ello tendría que saber que el voto viciado va a ganar. Si no tengo ese dato no le veo la gracia a ser minucioso o detallista. Entonces, básicamente, hasta ahora son esas las reformas propuestas para la constitución.
Seguramente usted estará pensando lo que mucha gente dice respecto a anular las elecciones, es decir, que sería un retroceso para el desarrollo del país, que no podemos parar, que hay que seguir para adelante, desgobierno, etc. Yo no pienso igual. Muchas veces hay que detenerse para pensar.
Y pensé. Me pregunté ¿Por qué tenemos una mala imagen con los países del primer mundo? ¿Por qué las empresas del primer mundo no participan en las licitaciones o contrataciones públicas?
Hay quienes dicen que tenemos una mala imagen en el primer mundo porque la mayoría de gente que va a los países del primer mundo es media delicuentona. Pero, yo descarto esa premisa porque en el primer mundo también hay delincuencia. Y de hecho hay más delincuentes nativos que extranjeros por lógica elemental. Entonces, ese argumento lo podemos descartar. Seguí pensando y me pregunté, ¿No será por la mala imagen que proyectan nuestros políticos?
Porque la otra opción sería que nos conozcan a todos los peruanos, lo cual queda descartado ya que no nos conocen a todos, es más, lo que ellos ven y conocen más son a nuestros políticos por el simple hecho de ser personajes públicos.
En efecto, los países del primer mundo deben tener un concepto claro de quienes son los políticos en general y para eso deben hacer labor de inteligencia. En los wikileaks, (ciertos o no), se ve algo de esto. Y es más lógico creer que se hace algo por el estilo a pensar que los países del primer mundo piensan mal de nosotros por una sin razón.
En realidad piensan mal de todo Sudamérica. Pero, no estoy en todo Sudamérica sino en el Perú. Yo recuerdo haber escuchado al Secretario de Estado de los Estados Unidos decir que Sudamérica es el “backyard” Se traduce literalmente como jardín trasero, pero viene a ser algo así como la puerta falsa.
Entonces, me pregunté ¿No será que somos el “backyard” por culpa de nuestros políticos? Si nosotros podemos saber cómo son por qué ellos no. Saque su conclusión de las mentiras que ha encontrado a lo largo de estos años en las campañas. En campaña se dijeron cosas que no hicieron cuando fueron gobierno. Todos hacen lo mismo. Nos dicen cosas que queremos escuchar. Saque su conclusión acerca de los escándalos de corrupción. Siempre hay gente del partido tapando el sol con un dedo o defendiendo lo indefendible. Y saque usted su conclusión de la corrupción. Si Odebrecht está acusado de corrupción en Brasil, ¿Tenemos nosotros que pensar que aquí no pasó lo mismo?
Entonces, si nosotros sabemos cómo son nuestros políticos, por qué no lo va a saber un país del primer mundo. Y si ellos son los que nos representan, entonces, a todos nos cae el apelativo de “backyard”. Somos los que los elegimos. En consecuencia, es probable que la mala imagen sea por culpa de nuestros políticos y no nuestra. Nuestro error es votar por lo que consideramos el mal menor. Así votamos casi siempre.
La otra pregunta del porqué las empresas del primer mundo no participan en licitaciones públicas tiene una respuesta que se desprende de la respuesta de la primera. Las empresas del primer mundo no coimean, no sobornan. No necesitan hacerlo, tienen talento, tienen calidad de producto y pueden tener buen precio. Entonces, venir acá a concursar para perder, no tiene sentido.
La coima atenta contra la libre competencia, manda al diablo al talento, al mejor producto y al mejor precio, o a las combinaciones de estos. Entonces si a usted le dicen que el Perú no debe parar, o que vamos a perder en desarrollo, habrá desgobierno, etc., No lo crea. Yo les diría lo contrario. En efecto, si paramos detenemos la coima. Ahora si está preocupado por su desarrollo véase hace 5, 10, 15, etc., años atrás y saque su caculo cuánto es lo que desarrolló.
Además, no había un problema de desgobierno porque la constitución debe contemplar el resultado del voto viciado o nulo. Si no lo hace, lo debe hacer la ley. Y si no lo hace la ley, entonces, entra a tallar la costumbre (fuentes del derecho). La costumbre más cercana es la norma que dice que en caso de nulidad de los procesos electorales asume la Presidencia de la República el Presidente del Congreso, quien deberá mandar a elecciones en un tiempo determinado.
En ese sentido, de producirse la nulidad, el Presidente del Congreso tendría que darse cuenta que el pueblo votó para que se hagan reformas a la constitución. En ese sentido, dado que el poder nace del pueblo dichas reformas deben operar una vez sean aprobadas y no es necesario aplicar el mecanismo de reforma de la constitución de aprobación en una legislatura y luego en otra ya que este es un requisito impuesto para los representantes. Para el pueblo no es aplicable porque el poder se origina en él.
En consecuencia, no hay porqué asustarse con la nulidad de las elecciones. Es más, es todo lo contrario porque ante los países del primer mundo tendríamos una mejor imagen, y probablemente, vengan a concursar en las licitaciones y concursos públicos que se convocan en el Perú. Y creo que estaríamos más cerca de los países del primer mundo.
Para terminar si el Contralor llegase a tener rango presidencial, tendría que ser jefe supremo de otra fuerza armada. El ejército para el presidente de la república y la FAP para el Congreso. A no ser que tenga una mejor opción. La cosa es que los presidentes han fracasado como jefes supremos de todas las fuerzas. El tema es que por extensión son jefes de los servicios de inteligencia, pero los usan para seguir al rival político, a periodistas o gente incomoda, pero no para perseguir la propia corrupción de su propio gobierno.
Juan Manuel Núñez Salinas
22/3/16