23/08/2026
HUELLAS DE SERVICIO Y COMPROMISO CON LA PATRIA
📍 Pichari Baja – VRAEM | Cusco – Ayacucho.
Hay fotografías que simplemente retratan un momento; y hay otras que conservan una historia, una misión y una parte de nuestra vida al servicio de la Patria.
Esta imagen me lleva a aquellos años en que, con el grado de Teniente Coronel del Ejército del Perú, tuve el honor de desempeñarme como Asesor Jurídico Operacional de la 2.ª Brigada de Infantería, una de las unidades más operativas del país, en Pichari Baja, corazón del VRAEM.
Desde esta estratégica zona del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro, en la provincia de La Convención, Cusco, donde confluyen y se hermanan territorios cercanos a Ayacucho, Junín, Huancavelica y Apurímac, asumí aquella responsabilidad con profundo sentido del deber, vocación de servicio y amor al Perú, contribuyendo desde mi función a la pacificación nacional.
Porque servir a la Patria no es solamente portar un uniforme; es asumir un compromiso, honrar la palabra empeñada y estar dispuesto a entregar lo mejor de uno mismo allí donde el deber lo reclame.
Quien sirve a su Patria con honor,
no persigue gloria ni esplendor;
deja con su ejemplo una semilla
y con su servicio, una huella sencilla.
La verdadera grandeza del servicio no se mide por los honores recibidos, sino por la tranquilidad, la seguridad y la esperanza que podemos ayudar a construir para los demás.
Ese fue entonces, y sigue siendo hoy, el sentido más profundo de mi compromiso: contribuir a que nuestros compatriotas puedan vivir en paz, con seguridad y armonía; trabajar dignamente y mirar el futuro con esperanza.
La Patria se honra sirviéndola;
la paz se construye protegiéndola;
y el deber se ennoblece cumpliéndolo.
Porque, al final del camino, los cargos pasan, los grados cambian y los años transcurren; pero el deber cumplido permanece.
Hoy, al contemplar esta fotografía, ya con el grado de Coronel EP, no solo recuerdo un lugar ni una función. Recuerdo una etapa de entrega, sacrificio y profundo orgullo de haber servido al Perú en una de sus zonas más exigentes y desafiantes.
Y la vocación de servicio continúa.
Hoy tengo el alto honor de seguir sirviendo a nuestra Patria en el Fuero Militar Policial, como Fiscal Supremo Militar Policial Adjunto ante la Sala Suprema Revisora, desde donde continúo defendiendo, dentro del marco de la ley y la justicia, los valores, principios y deberes que nuestra Nación exige.
Porque cambia el escenario, cambian las responsabilidades, pero no cambia el compromiso con el Perú.
Ayer, desde el VRAEM, contribuyendo a la pacificación.
Hoy, desde el Fuero Militar Policial, contribuyendo a la justicia.
Siempre, al servicio de la Patria.
¡Honor, deber y servicio por el Perú!
¡Que Dios bendiga a nuestra Patria, a nuestras Fuerzas Armadas y a todos los peruanos!