24/09/2019
*Semillitas para el alma🌾
Muchas veces nos preguntamos: ¿Cómo aceptar el sufrimiento, que parece no tener sentido, ese sufrimiento tan largo, tan duro? ¿Cómo aceptar la muerte prematura, demasiado pronto, antes de lo esperado?
Nos hace falta una mirada puesta en el cielo como promesa.
¿Cómo lidiar con el desconcierto que provoca en el alma la muerte de inocentes en el vientre de sus madres, el abandono de los que necesitan hogar, la soledad de los que buscan compañía, el dolor de los que sólo quieren calmar dolores, el rechazo a los que sólo quieren dar y recibir amor?
¿Cómo se pueden entender tantas paradojas que se dan en nuestro camino?
Tal vez sólo mirando al Corazón de Jesús, en lo más profundo de Sus entrañas, allí donde las preguntas -no sé bien cómo, ni en qué lugar- encuentran respuesta.
Allí comprendemos que dará fruto esa semilla que Dios mismo ha sembrado a través de lo que uno sufre. Tendrá sentido entonces todo lo que estamos sufriendo. Valdrán la pena tantas horas invertidas dando la vida en el silencio de nuestro dolor...
Tal vez sólo en el cielo y desde el cielo veré el sentido de las flores que crecen a lo largo de esas grietas, de esos surcos.
Mientras tanto aquí, en la tierra, sigamos confiando en que existe un plan de Dios, lleno de amor y esperanza, que a menudo permanece oculto; un plan que desconocemos; un plan que casi siempre nos desborda.
Yo sigo creyendo que detrás del dolor existe una ventana abierta al cielo, que me habla de una esperanza que yo anhelo, en el fondo de mi alma. Sigo creyendo que, si me entrego a Jesús, a su Corazón abierto, lograré sentir, aunque sea sólo por un día, por un instante, cuando menos, tal como Él sintió. Y podré darme con la misma generosidad con la que Él se da. Y podré amar sabiendo que, al sufrir, mi vida vale más la pena. Y que todo lo que yo hago, al fin y al cabo, son sólo gotas en un mar inmenso, ese mar sin orillas de su amor por mí.
-Compilación de Catalina-