24/04/2026
"Elon, eres un sudafricano autista que no sabe relacionarse. Tus cohetes son juguetes de ricos. Nunca vas a cambiar el mundo".
Tenía 30 años, recién vendida PayPal, y un periodista escribió que era "un estafador más de Silicon Valley". Mi propio padre me decía que era un fracasado. Aprendí a no escuchar.
Nací en Pretoria, Sudáfrica. Mi papá era ingeniero. Mi mamá era modelo y nutricionista. Mis padres se divorciaron cuando yo tenía 8 años. Me quedé con mi papá. Fue un error.
Mi padre era violento. Me pegaba, me humillaba. Una vez me tiró por las escaleras. Nunca lo denuncié. Aprendí a ser duro.
A los 12 años, programé un videojuego y lo vendí por 500 dólares. Mi papá se quedó con el dinero. Aprendí a no confiar.
Me fui a Canadá solo a los 17. Trabajaba limpiando calderas, durmiendo en el albergue. Luego entré a la universidad en Estados Unidos.
Fundé Zip2. La vendí por 300 millones. Fundé X.com (luego PayPal). La vendí por 1.5 mil millones. La prensa decía que era "suerte de novato".
Fundé SpaceX con mi propio dinero. Los primeros 3 cohetes explotaron. Me quedé sin un dólar. Dormía en la fábrica. Mi esposa me dejó. La prensa se rió.
El cuarto cohete funcionó. La NASA me contrató. Luego Tesla, SolarCity, Neuralink. La prensa me llamó "loco", "adicto al trabajo", "antisemita" (nunca lo fui). Compré Twitter (ahora X). Perdí 44 mil millones. La prensa se rió otra vez.
Tengo 12 hijos (uno fallecido). La prensa dice que soy "mal padre". Mis hijos me visitan cuando pueden. Los amo a mi manera.
Hoy soy la persona más rica del mundo. Hoy llevamos humanos al espacio. Hoy los autos eléctricos son norma. Los críticos de ayer hoy me piden autógrafos.
El fracaso no es opción. Es el camino. Si no explotas, no aprendes.
— Elon Musk