10/12/2023
CAMINANDO EN SABIDURÍA
Uno de los peores prejuicios conocidos es defendido por la mayoría de los así llamados eruditos de nuestra época, quienes afirman que una persona puede vivir sin fe.
A lo largo de los siglos, en todas las edades, la gente ha deseado conocer - o al menos tener una vaga idea - el origen, el principio y el propósito final de su existencia.
La religión satisface esta necesidad y revela esas relaciones que unen a todas las personas como hermanos, al enseñarles que comparten el mismo origen, la misma tarea que ha de presidir sus vidas y el mismo objetivo general. Giuseppe Mazzini.
El significado esencial de toda religión es contestar a la pregunta: « ¿Por qué vivo, y cuál es mi actitud hacia el mundo ilimitado que me rodea?». No existe ni una sola religión, desde la más sofisticada a la más primitiva, que no posea en su base la definición de esta actitud de una persona hacia el mundo.
En el corazón de toda religión yace una única verdad unificadora. Los persas llevan sus taovids, los judíos sus gorros, los cristianos su cruz, los musulmanes su media luna, pero debemos recordar que se trata tan sólo de símbolos externos. La esencia general de toda religión es «ama a tu prójimo», algo que exigen Manuf, Zoroastro, Buda, Moisés, Sócrates, Jesús, san Pablo y Mahoma por igual.
Ewald Flügel.