18/04/2023
Despacho Juridico Tagle & Cruz 👨🏾🎓👩🏾🎓🧑🏼🎓 ¿CUANTOS CASOS ASI?
NO LE PRESTO A MI NIÑO PORQUE NO ME DA PENSIÓN
NO LE PASO DINERO PORQUE NO ME DEJA VER AL NIÑO
Los niños tienen derecho a convivir por igual con su papá y su mamá; también tienen el derecho a recibir pensión alimenticia por parte de ambos.
Cuando papá y mamá están separados, los hijos pueden cohabitar (guarda y custodia) de manera compartida con ambos o sólo con uno de ellos (exclusiva), la ley no da derecho preferente por causa del género.
Cuando la custodia es exclusiva, los niños pueden convivir libremente con el padre o madre con el que no cohabitan. La convivencia debe ser libre, sin restricción, pudiendo irse a dormir y visitar a su familia de origen (abuelos, tíos, primos), también salir a vacacionar.
La pensión alimenticia, debe ser entregada en dinero por el padre o madre que no ejerce la custodia. Debe ser fija y constante, además de suficiente para cubrir la comida, vestido, educación, salud, vivienda y recreación de los hijos. Quién ejerce custodia hará su aportación en especie.
La convivencia y la pensión alimenticia, son derechos independientes de los niños, sin que uno pueda condicionar al otro.
Es común escuchar: “no lo presto a mi niño porque no me da pensión” “dejé de pasarle dinero porque no me deja ver al niño”.
Los dos casos son erróneos y perjudican severamente el desarrollo físico y emocional de los niños.
Si un padre o madre incumple con la pensión alimenticia, pueden ser demandados y obligados judicialmente a proporcionarla; si un padre o madre impiden la convivencia, también pueden ser demandados para que un juez establezca un régimen de convivencia obligatorio.
Por supuesto que puede haber excepciones y que puede limitarse o suspenderse la convivencia cuando ésta represente un riesgo para los hijos; o que el monto de la pensión alimenticia resulte alto o bajo, pero estos supuestos deben ser demostrados en juicio y resueltos en una sentencia. Pero ningún padre o madre puede limitarlos, condicionarlos o restringirlos por capricho, por venganza o por considerar que es lo correcto.
Respetemos el derecho de los niños y contribuyamos a su sano desarrollo.