22/09/2026
Algo que disfruto mucho aparte de viajar, es agradecer y orar...
Hasta hace muy poco, descubrí que eso es lo que hacemos cuando hablamos con nuestro padre,...
Ya sea verbalmente o en la mente, cuando nos encomendamos a el, cuando le agradecemos, cuando estamos felices, en paz sintiéndonos guiados y acompañados por el... Estamos orando.
Orar no es rezar, tampoco es aprenderte algo y repetirlo sin entenderlo, es hacerlo parte de tu vida diaria, sintiendo lo que dices y convertiendolo en acción.
El ejemplo que el nos dejó, la enseñanza que nos da, que no se quede en solo palabras, donde estés haz oración, no requieres un templo, una iglesia, un altar o una congregación, todo eso es interno, no importa si hay o no gente, si crees que te puedes concentrar o no, tampoco importa el tiempo que lo hagas, pueden ser solo unos segundos,... Hazlo con convicción, con fé, como le hablas a alguien muy cercano... Ya que no hay nadie más cercano que el, que habita en ti, que te acompaña todo el tiempo y que sin importar tus agravios sigue confiando y amándote.
Hoy me permito compartir con ustedes está 3ra. Oración que nace y crece en un corazón, más late en muchos pensamientos, y estará en otras voces, no se si igual o distinta por qué este es solo un ejemplo,...
Busca orar todo el tiempo y que tú vida sea una oración bendita, te mando mis mejores deseos y muchas bendiciones.
Gracias por escucharme, leerme, compartir y estar.
Esto es Apapáchame El Arte de Consentir 🥰, maravilloso día 🫂🫂🫂✨
🫶🏽🙏🏽