09/06/2026
La altitud influye directamente en variables agroclimáticas como temperatura media, radiación solar, humedad relativa, presión atmosférica y régimen hídrico. Estos factores determinan la adaptación fisiológica de los cultivos, su ciclo fenológico, productividad y susceptibilidad a plagas o enfermedades.
En zonas de baja altitud (0–1.000 msnm) predominan temperaturas cálidas adecuadas para cultivos tropicales como cacao, banano, arroz y yuca. Entre 1.000 y 2.500 msnm se desarrollan mejor cultivos de clima templado como café, maíz, aguacate y frutales andinos. Por encima de 2.500 msnm, las bajas temperaturas favorecen especies de clima frío como papa, cebada, quinua y pastos de altura.
La zonificación agrícola basada en altitud permite optimizar rendimiento, eficiencia del uso del agua y sostenibilidad del sistema productivo, reduciendo riesgos climáticos y pérdidas económicas.