Correduría Pública 31 de Nuevo León

Correduría Pública 31 de Nuevo León Correduría Pública 31 de la Plaza del Estado de Nuevo León, Peritos Valuadores, Peritos Traductores, Fedatario Público, Mediador, Interventor y Síndico o S.

Somos la Correduría Pública 31 de la Plaza del Estado de Nuevo León cuyo titular es el Corredor Público No. 31 de la Plaza del Estado de Nuevo León el Licenciado Marcelo Alejandro Estrada Navarro. Nuestra firma legal se encuentra autorizada por la Ley Federal de Correduría Pública y su Reglamento para prestar servicios de Valuación Legal y Comercial por medio de Peritos Valuadores de bienes mueble

s e inmuebles. También contamos con el servicio de Fe Pública en todas las cuestiones mercantiles y sociedades mercantiles (S.A. de R.L.) por lo que podemos celebrar todo tipo de asambleas ordinarias o extraordinarias, constituir todo tipo de sociedades mercantiles, emitir Fe de Hechos, realizar protestos, poderes, ratificaciones de contratos, Facturas Mercantiles, copias certificadas, requerimientos, interpelaciones y diligencias de todo tipo. Igualmente la Ley Federal de Correduría Pública nos autoriza a fungir como Árbitros para la solución de controversias entre comerciantes o como Mediadores para intercambiar propuestas entre comerciantes. En general, la figura de la Correduría Pública es una institución la cual mediante las funciones que la Ley Federal de Correduría Pública, su Reglamento y demás Leyes Federales o Locales le otorgan funge como un pilar de gran importancia para los comerciantes por tratarse de una institución cuyos servicios garantizan la certeza jurídica del comercio en el país.

Fui a una noche de networking sin conocer prácticamente a nadie… y terminé descubriendo que todos teníamos algo en común...
05/09/2026

Fui a una noche de networking sin conocer prácticamente a nadie… y terminé descubriendo que todos teníamos algo en común: nuestros negocios se necesitan entre sí.

Hace unos días me tocó acudir, en representación del Presidente del Colegio de Valuadores de Nuevo León, a un evento de CANACO Monterrey llamado “Noches del Comercio”.

Y tengo que decirlo: me encantó el formato.

La reunión fue en la terraza del edificio de CANACO, en pleno centro de Monterrey, con una vista espectacular de la ciudad, sus grandes edificios y ese ambiente que solamente se siente cuando estás rodeado de personas que están haciendo negocios.

Además, ya entrada la noche, el clima estaba perfecto.

Pero había un pequeño detalle...

Como somos relativamente nuevos en CANACO, prácticamente no conocía a nadie.

Así que hice lo que precisamente hay que hacer en un evento de networking:

Me senté en una mesa con desconocidos.

Y comencé a presentarme.

La persona que estaba a mi derecha resultó ser abogada.

¡Excelente coincidencia!

Porque en el Colegio de Valuadores de Nuevo León contamos con colegas que también realizamos avalúos judiciales, y algunos formamos parte de la lista de peritos del Poder Judicial de Nuevo León.

Después conocí a una representante de sistemas para manejo de nómina.

Luego a una persona relacionada con maquinaria y equipo especializado.

Y, para mi sorpresa...

¡Hasta me encontré a mi contador Carlos!

Y fue precisamente platicando con él cuando tuve una de esas pequeñas revelaciones que aparecen en una conversación aparentemente normal.

Me puse a pensar:

¿Cuántas personas necesitan un contador?

Prácticamente todos los comerciantes, empresarios y profesionistas.

Entonces entendí algo muy interesante:

El networking no consiste solamente en repartir tarjetas.

Consiste en descubrir cómo puedes ayudar a las personas que tienes enfrente.

Y eso me llevó directamente a mi propia profesión.

Porque los Corredores Públicos podemos ayudar a los comerciantes y empresarios en muchas etapas de sus negocios:

Podemos participar en la constitución y modificación de empresas.

Realizar avalúos comerciales y fiscales.

Brindar asesoría jurídica y fiscal dentro de nuestras atribuciones.

Intervenir en operaciones mercantiles.

Ayudar con marcas y otros activos intangibles, e incluso realizar valuaciones de estos activos para determinados fines.

Y mientras más personas conocía esa noche, más claro veía algo:

Hay muchísimos negocios que necesitan de nuestros servicios y ni siquiera saben que existimos.

Ese es probablemente uno de los mayores retos de nuestra profesión.

Cada vez que conozco a alguien nuevo tengo que explicar:

—¿Qué es un Corredor Público?

—¿Qué hace?

—¿Qué servicios puede prestar?

—¿En qué se diferencia de otras profesiones jurídicas?

A veces pienso que debería cargar un papelito que diga:

“Esto es todo lo que puede hacer un Corredor Público. Léalo y me ahorro saliva.” 😂

Porque lo curioso es que, después de explicarles, muchas veces escucho:

“¡Hubiera sido buenísimo conocerte antes! Justamente hace unas semanas necesitaba hacer algo así.”

Y bueno...

Ya ni modo.

Lo importante es que ahora ya nos conocemos.

Y eso es precisamente lo bonito del networking.

No sabes con quién vas a sentarte.

No sabes qué profesión tiene.

No sabes qué problema está tratando de resolver.

Y tampoco sabes a quién puedes ayudar tú.

Esa noche terminé conociendo personas de diferentes industrias, intercambiando ideas, hablando de negocios y, sobre todo, dando a conocer un poco más la figura del Corredor Público.

Y como si la noche no hubiera sido suficientemente buena...

terminamos disfrutando un eclipse de luna que ni siquiera estaba planeado presenciar.

Definitivamente, una muy buena noche.

Me fui con una conclusión:

El networking funciona cuando dejas de preguntarte “¿qué puedo sacar de esta persona?” y empiezas a preguntarte “¿en qué puedo ayudarla?”

Y ahí sí...

te conviertes en pez en el agua. 🐟

Si eres empresario, comerciante, profesionista o emprendedor y quieres conocer cómo un Corredor Público puede ayudarte en tus proyectos, escríbeme.

📲 81 3056 9094

Correduría Pública No. 31 del Estado de Nuevo León

Un avalúo puede estar perfectamente hecho… y aun así perder fuerza en una audiencia si el perito no sabe explicarlo.Hoy ...
03/09/2026

Un avalúo puede estar perfectamente hecho… y aun así perder fuerza en una audiencia si el perito no sabe explicarlo.

Hoy me tocó algo que, después de tantos años, todavía genera un poco de adrenalina:

presentarme ante un Juez para explicar y defender un avalúo que elaboré para un juicio.

Y sí… antes de entrar a una audiencia siempre existe un poco de nervio.

Porque uno nunca sabe exactamente con qué se va a encontrar.

El abogado de la otra parte puede comenzar a preguntar:

—¿Qué metodología utilizó?

—¿Por qué llegó a ese valor?

—¿Qué elementos consideró?

—¿Es el primer avalúo que realiza sobre este tipo de bienes?

—¿Qué estudios tiene?

—¿Cuántas capacitaciones ha tomado?

—¿Cuál es su experiencia en esta materia?

Y aquí está el verdadero objetivo del interrogatorio:

intentar encontrar una debilidad en el dictamen o en la capacidad del perito que lo elaboró.

Pueden cuestionar la metodología.

La información utilizada.

Las conclusiones.

La experiencia.

Los estudios.

La capacitación.

O simplemente intentar provocar que el perito se contradiga.

Por eso, antes de cada audiencia, me vuelvo a estudiar mi propio avalúo.

Lo reviso.

Repaso los cálculos.

Analizo nuevamente la metodología.

Reviso mis conclusiones.

Y refresco todos los elementos que utilicé para llegar al valor.

¿Por qué?

Porque no quiero llegar a la audiencia pensando:

"Pues ahí está mi avalúo… a ver qué me preguntan."

Quiero llegar sabiendo perfectamente por qué escribí cada cosa y de dónde salió cada conclusión.

Y aquí los Corredores Públicos tenemos una ventaja que, personalmente, valoro muchísimo:

Los tribunales no nos son extraños.

Estamos acostumbrados al lenguaje jurídico, a los procedimientos y al ambiente de los tribunales.

No somos abogados —ni estamos ahí para litigar—, pero nuestra formación jurídica nos permite comprender mejor el contexto en el que estamos interviniendo como peritos.

Y eso da seguridad.

Pero hay algo todavía más importante:

La preparación.

Porque me ha tocado presenciar interrogatorios realmente desafortunados.

He visto avalúos con inconsistencias que pudieron evitarse desde la elaboración del dictamen.

Incluso he visto documentos donde una cantidad aparece escrita con número y otra completamente diferente con letra.

Pero también he visto algo todavía más interesante:

Avalúos técnicamente muy bien elaborados que comienzan a perder credibilidad cuando el perito se pone nervioso y ya no logra explicar lo que hizo.

Ahí está una de las grandes lecciones:

Un buen avalúo debe poder defenderse.

No basta con hacer bien los números.

No basta con conocer la metodología.

No basta con tener estudios y experiencia.

Si el procedimiento judicial requiere que comparezcas ante el Juez, debes estar preparado para explicar con claridad cómo llegaste a tu conclusión.

Y ojo:

Como peritos valuadores no somos parte de la pelea jurídica.

Nuestra función no es defender al cliente ni ganar el juicio.

Nuestra responsabilidad es aportar nuestro conocimiento técnico y explicar nuestro trabajo con objetividad.

Por eso, cada vez que entro a una audiencia intento recordar algo muy sencillo:

No tengo que inventar respuestas.

Tengo que explicar con claridad el trabajo que hice.

Y cuando sabes que estudiaste tu avalúo, que conoces tu metodología y que puedes explicar tus conclusiones, la seguridad llega sola.

Tengo que confesar algo:

Esa adrenalina me gusta.

Me obliga a dar mi mejor versión frente al Juez y frente a mi cliente.

Después de tantos años, todavía disfruto ese momento en el que termina el interrogatorio y sabes que respondiste con seguridad, conocimiento y argumentos técnicos.

Así que…

Es cuanto, Su Señoría. 😄

Si necesitas un Perito Valuador para un juicio, que además esté preparado para explicar y defender técnicamente su dictamen en audiencia, estoy a tus órdenes.

📲 81 3056 9094

Correduría Pública No. 31 del Estado de Nuevo León

Cuando nadie quiere recibirte, la fe pública hace la diferencia!Hoy me tocó acudir a realizar una diligencia de interpel...
02/09/2026

Cuando nadie quiere recibirte, la fe pública hace la diferencia!

Hoy me tocó acudir a realizar una diligencia de interpelación.

En palabras sencillas: alguien le debe dinero a mi cliente y estamos realizando formalmente el requerimiento de pago.

Pero esta vez la historia fue un poco diferente.

En las primeras diligencias de este cliente nos recibían perfectamente. Entregábamos la documentación, se atendía la diligencia y continuábamos con nuestro trabajo.

Pero poco a poco las cosas fueron cambiando.

Cada vez había menos disposición para recibir las notificaciones.

Hasta llegar al punto en que, aparentemente, ya no había "nadie" en recepción.

¿Y qué hacemos entonces?

¿Nos regresamos?

No.

Primero verificamos que efectivamente estamos en el domicilio correcto y, una vez cumplidos los requisitos correspondientes, procedemos a dejar el instructivo fijado en el lugar, dejando constancia de lo ocurrido mediante nuestra fe pública.

Y aquí está la parte que muchas veces no se ve.

Para mí puede parecer simplemente:

"Hoy fui a entregar un documento."

Pero para mi cliente significa algo completamente diferente.

Significa dejar constancia formal de que se realizó un requerimiento de pago.

Y dependiendo del caso, esta constancia puede ser fundamental para ejercer posteriormente determinadas acciones legales, acreditar el requerimiento o incluso producir efectos respecto de plazos e intereses moratorios.

Por eso digo que esto es mucho más que una notificación.

💰 Es dinero que le deben a mi cliente.

Y cuando una deuda es suficientemente importante, no recuperarla puede poner en riesgo la operación de una empresa e incluso llevarla a una situación muy complicada.

Ahí es donde entiendo todavía más el valor de mi trabajo como Corredor Público.

Después de 14 años ejerciendo esta profesión, debo reconocer que la piel se hace un poco más gruesa.

La paciencia aumenta.

La resistencia al estrés también.

Y aprendes a no detenerte simplemente porque una diligencia sea incómoda.

Con la bendición de Dios, cuando un cliente me encomienda una diligencia, voy a realizarla.

Donde tenga que ir.

Con quien tenga que hablar.

Y haciendo constar lo que realmente sucedió.

Porque mi cliente no me está pagando solamente por llevar un documento de un lugar a otro.

Me está pagando para obtener una constancia con fe pública que puede ser de enorme importancia para defender sus derechos.

Y eso es algo que tomo muy en serio.

Si necesitas realizar una notificación, interpelación, requerimiento de pago o diligencia con fe pública en Nuevo León, estamos para ayudarte.

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Correduría Pública No. 31 del Estado de Nuevo León

¿Qué siente un perito valuador cuando un juez toma su avalúo como base para determinar el valor de un inmueble?En mi cas...
01/09/2026

¿Qué siente un perito valuador cuando un juez toma su avalúo como base para determinar el valor de un inmueble?

En mi caso, sentí una enorme satisfacción.

En este asunto, una familia necesitaba vender un inmueble que estaba a nombre de un menor de edad. Para proteger sus intereses, era necesario un procedimiento judicial y un avalúo realizado por un perito de la lista del Poder Judicial de Nuevo León.

Mi responsabilidad fue realizar una valuación profesional, objetiva y neutral, evitando que el valor del inmueble pudiera ser manipulado en beneficio de alguna de las partes.

Después tuve que presentarme en audiencia oral para explicar mi avalúo y responder las preguntas del Juez y del Ministerio Público.

Y lo hice con toda la seguridad de saber que mi trabajo estaba correctamente sustentado.

Después llegó la resolución.

El Juez consideró que mi pericial tenía relevancia probatoria por haber sido elaborada por una persona especialmente capacitada en la materia y tomó el valor determinado en mi avalúo como base para establecer el valor comercial del inmueble.

Para mí, esto representa mucho más que el reconocimiento de un trabajo profesional.

Significa haber contribuido a que una familia pudiera avanzar en la venta del inmueble y, sobre todo, a proteger los intereses patrimoniales de un menor.

Un avalúo judicial no es simplemente ponerle precio a una propiedad.

Es asumir una responsabilidad frente a las partes y frente a la autoridad.

Por eso salí de esa audiencia muy satisfecho y con todavía más ganas de seguir haciendo lo que me apasiona: valuar con objetividad, sustento técnico y responsabilidad.

Si necesitas un avalúo para un procedimiento judicial, estoy a tus órdenes.

📲 81 3056 9094

31/08/2026

doble nacionalidad si eres hijo de mexicanos

Dirección

Río Papagayo 146 Mitras Norte
Monterrey
64320

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Martes 8:30am - 6pm
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