18/02/2026
La materialidad fiscal se ha convertido en uno de los principales focos de revisión del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Hoy la autoridad no pregunta únicamente qué deduces, sino por qué, para qué y cómo se ejecutó cada operación.
Muchas empresas cumplen en apariencia: tienen CFDI, registros contables y declaraciones en orden. Sin embargo, cuando se solicita evidencia adicional —contratos, entregables, lógica de negocio, trazabilidad operativa— descubren que nunca se documentó lo esencial.
El riesgo no está en la operación, sino en la falta de sustento. La materialidad no es un trámite, es un reflejo del nivel de madurez fiscal y organizacional de una empresa.