12/07/2026
⚖️🇲🇽 JUAN VELÁZQUEZ: EL “ABOGADO DEL DIABLO” QUE DEFENDIÓ A LOS HOMBRES MÁS PODEROSOS DE MÉXICO
Pocos nombres en la historia jurídica de México generan tanto respeto, temor y polémica como el de Juan Velázquez. Conocido como “El del Diablo”, fue uno de los penalistas más influyentes del siglo XX y comienzos del XXI. Su fama se construyó alrededor de una reputación extraordinaria: aseguraba haber participado en 89 procesos con pena de muerte en el extranjero sin perder ninguno, una afirmación que contribuyó a alimentar la leyenda que lo rodeó durante décadas.
Formado bajo una estricta disciplina y con una concepción casi militar del honor, Velázquez desarrolló un estilo que lo distinguió del resto de los litigantes: reservado, meticuloso y estratega. Evitaba los reflectores, rara vez concedía entrevistas y prefería que fueran sus resultados los que hablaran por él. Falleció en 2024, dejando un legado que sigue siendo objeto de análisis en el ámbito jurídico mexicano.
Su cartera de clientes refleja el nivel de influencia que alcanzó. Defendió al expresidente Luis Echeverría Álvarez durante el proceso por los hechos del Halconazo de 1971, representó al expresidente José López , al líder sindical Joaquín Hernández Galicia “La Quina”, al empresario Carlos Cabal Peniche, al cardenal Norberto Rivera, al medallista olímpico Joaquín Capilla, al muralista David Alfaro Siqueiros, así como a ministros de la Suprema Corte, procuradores generales, secretarios de Estado, gobernadores, legisladores, universidades públicas y destacados empresarios. Su despacho se convirtió en uno de los más influyentes del país.
Uno de los episodios más relevantes de su trayectoria fue su participación en asuntos relacionados con el , el escándalo por el presunto desvío de recursos del sindicato petrolero hacia la campaña presidencial del PRI en el año 2000. Su intervención en ese y otros casos de alto impacto fortaleció la imagen de un abogado capaz de enfrentar los litigios más complejos y políticamente sensibles del país.
El sobrenombre de “El Abogado del Diablo” no surgió porque defendiera causas ilegales, sino porque aceptaba representar jurídicamente a personajes que pocos abogados estaban dispuestos a defender. Su postura era clara: en un Estado de derecho, toda persona tiene derecho a una defensa técnica, sin importar la gravedad de las acusaciones. Esa visión le ganó tanto admiradores como detractores.
Para algunos juristas, Juan Velázquez fue uno de los penalistas más brillantes de México. Para otros, su carrera simbolizó la estrecha relación entre el derecho y las élites del poder político y económico. Lo cierto es que su nombre quedó ligado a algunos de los procesos judiciales más importantes de la historia contemporánea del país.
Juan Velázquez no defendía ideologías; defendía clientes. Su legado recuerda una realidad incómoda: en , los grandes litigios no solo se libran con argumentos jurídicos, sino también en medio de presiones políticas, mediáticas y de poder. Su historia continúa alimentando el debate sobre los límites de la defensa legal y el verdadero alcance de la justicia.
¿Crees que un abogado debe defender a cualquier persona, sin importar las acusaciones que enfrente, o existen casos en los que la ética debería imponerse sobre la profesión?