15/10/2024
Ante el embate al Poder Judicial que se vive en México, una reflexión con base en un estudio introductorio de la “Suma de Teología” del hijo de Landolfo y Teodora Teate, Tomás de Aquino.
La actividad política supone el uso y el cultivo de la razón. Los que gobiernan, o ejercen de algún modo el poder político requieren las virtudes cardinales de la prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
Ni la autoridad ni el poder político son absolutos; sin el reconocimiento de valores se convertiría en irracional y meramente voluntarista.
Las buenas leyes por su obligatoriedad inducen a la virtud.
El bien común debe incluir tres finalidades esenciales: bienestar material, paz y bienes culturales, con ello cada miembro de la sociedad podrá conseguir grados de perfección.