11/09/2026
La protección del sistema financiero y la regularidad de las operaciones entre particulares enfrentan retos cada vez más estructurales. Frente a ellos, contar con un compliance program bien diseñado —que incluya prácticas de prevención de lavado de dinero (PLD) ajustadas a la nueva realidad, tanto criminal como regulatoria— es lo que permite operar con confianza, sostener relaciones comerciales sólidas y anticipar el escrutinio de la autoridad.
Las reglas ya cambiaron.
El 7 de agosto de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo por el que se modifican las Reglas de carácter general a que se refiere la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita.
Entre las modificaciones más relevantes se encuentra la incorporación de un Enfoque Basado en Riesgos, que exige a quienes realizan Actividades Vulnerables desarrollar una metodología propia para identificar, evaluar y mitigar los riesgos asociados con sus operaciones, clientes, zonas geográficas y canales de operación.
Esta metodología tendrá efectos transversales en el sistema de cumplimiento, al vincularse con la clasificación de clientes, las medidas de debida diligencia, el Manual de Políticas Internas, los mecanismos automatizados y la auditoría.
El Acuerdo entrará en vigor el 30 de noviembre de 2026, mientras que algunas de las nuevas obligaciones serán exigibles de manera gradual durante 2027 y 2028.
En Schütte & Delsol acompañamos el diseño, la revisión y la implementación de programas de cumplimiento en materia de PLD. Anticiparse no es solo cumplir: es proteger la operación, la reputación y la libertad de la empresa y sus integrantes.