08/05/2021
"QUIÉN ES EL RESPONSABLE DE LA TRAGEDIA OCURRIDA EN LA L12 DEL METRO?".
Esa ha sido la pregunta más publicada últimamente en redes sociales.
En muchos medios de comunicación masiva se habla de que es responsabilidad del Gobierno que ordenó su construcción; otros, que del Gobierno actual; algunos más, que del de Mancera y su Gabinete, y así un largo etc, etc, etc.
Sin embargo, en materia jurídica existe un principio del derecho que reza:
"La CAUSA de la CAUSA, es CAUSA de lo CAUSADO".
Este principio de causalidad eficiente, expuesto por Santo Tomás de Aquino ( en su obra Quaestiones disputatae 3,1,) sostiene que FORZOSAMENTE entre una CONDUCTA sea de hacer o no hacer (CAUSA) y la responsabilidad producida (RESULTADO), es necesario que exista una RELACIÓN (NEXO CAUSAL).
De este modo es posible definir como eficiente la causa que, de modo indiscutible, prepare, condicione o complete la acción de la causa última, actuando tales CONCAUSAS, respectivamente como mediatas o inmediatamente ORIGINADORAS del evento dañoso, que POR SU ACCIÓN CONJUNTA se produjo.
Así pues, la pregunta respecto de quién o QUIÉNES fueron los responsables del lamentable incidente en la L12 del metro, puede responderse de la siguiente forma:
Si "Hecho A" se debe a "Hecho B", que luego causó "Hecho C", se puede decir que "Hecho A" se debe a "Hecho C". (NEXO CAUSAL).
Es entonces que a partir de este razonamiento (silogismo) podemos concluir que TODAS y cada UNA de las administraciones y empresas particulares que estuvieron a cargo del DISEÑO, PLANIFICACIÓN, CONSTRUCCIÓN, DIRECCIÓN, MANTENIMIENTO y SUPERVISIÓN (si es que alguna vez existió) de dicha línea del metro, cuentan con un GRADO DE RESPONSABILIDAD Y PARTICIPACIÓN en la tragedia sucedida en días pasados en la estación del metro Olivos.
Lo anterior toda vez que desde su CONSTRUCCIÓN y DISEÑO, ésta ya presentaba múltiples deficiencias técnicas y estructurales que constituían un riesgo para su correcto y SEGURO funcionamiento, lo cual inclusive, fue hecho del conocimiento de la autoridad encargada de su inauguración (MARCELO EBRARD), quién de acuerdo con el dicho de múltiples testimonios, ORDENÓ la apertura de dicha línea, pese a la advertencias sobre el RIESGO que eso representaba por parte del personal de trabajadores y expertos incluso del metro.
Pasando por la negligencia y OMISIÓN de las administraciones siguientes que en ningún momento ordenaron efectuar supervisiones TÉCNICAS y ADECUADAS para poder darle el MANTENIMIENTO necesario a dicha línea, y con ello DETECTAR oportunamente todas aquéllas zonas de alto riesgo y daño estructural que podían desencadenar en una tragedia como la que ha ocurrido, debido a su notoria INEPTITUD y DESCUIDO.
Así que no es válido ahora pretender "lavarse las manos" y comenzar a levantar el dedo señalandose unos a los otros con la finalidad de evadir, en su respectivo grado de culpa, los hechos sucedidos el pasado lunes, pues las víctimas sobrevivientes, así como las familias de las personas fallecidas tienen derecho, entre otros, a CONOCER LA VERDAD histórica de lo sucedido, de conformidad con su DIGNIDAD HUMANA, de acuerdo con los principios reconocidos por el artículo 5 de la LEY GENERAL DE VÍCTIMAS.
Y no una verdad MANIPULADA encaminada a proteger los intereses de la clase política que ya de por sí está sumamente manchada por eventos anteriores similares, como para poder limpiarse su "prestigio" tan fácilmente, sino una verdad exhaustiva, transparente y sobre todo IMPARCIAL, PRONTA y EFICAZ, que les permita LINDAR RESPONSABILIDADES (y no 'deslindar' EBRARD) contra todos y cada uno de los responsables de su sufrimiento.