27/09/2026
El que menos aparece a veces es el favorito. Y duele.
Pero piensa en qué incluye tu convivencia diaria: las tareas, los horarios, el "ya bájale al celular", los límites, las conversaciones difíciles.
Y ahora piensa en qué incluye un fin de semana cada quince días. Casi siempre lo bueno.
No es que quiera más al otro. Es que contigo tiene la vida completa, con todo y fricción. Y la fricción es parte de tener un vínculo real.
El problema no es que lo idealice. El problema es lo que hacemos con eso.
Cuando compites, cuando corriges la imagen que tiene del otro, cuando le haces ver todo lo que tú sí haces, lo estás poniendo a elegir. Y los adolescentes son especialmente propensos a sentirse atrapados entre sus dos padres.
La próxima vez que lo escuches hablar maravillas del otro, aguanta las ganas de corregirlo. Ese silencio tuyo es lo que le permite quererlos a los dos sin sentirse desleal.
Dime en comentarios: ¿qué tan difícil se te hace quedarte callado en ese momento? 👇