18/05/2026
Qué rápido quieren crucificar a los policías cuando se viraliza un video… pero qué conveniente es omitir todo lo que pasó antes.
Hoy quieren hacer ver a los elementos como “agresores”, pero nadie está hablando de que estas personas presuntamente intentaron evadir un punto del programa “Conduce sin Alcohol”, que al marcarles el alto no obedecieron y que incluso lesionaron a un policía pasándole el vehículo sobre el pie. Eso también es violencia, pero de esa nadie habla.
Ahora resulta que cumplir con el deber es ser el villano, mientras que quienes ponen en riesgo la vida de terceros manejando presuntamente en estado de ebriedad quieren hacerse pasar por víctimas usando cámaras y redes sociales. Incluso, durante la intervención, uno de los detenidos aseguró tener influencias, mientras familiares obstaculizaban el trabajo policial e impedían que los elementos realizaran correctamente su función y la puesta a disposición correspondiente.
Y aquí es donde la sociedad debería preguntarse algo: ¿qué hubiera pasado si esas personas atropellaban a alguien o provocaban un accidente fatal? Ahí sí exigirían justicia y señalarían a la policía por “no actuar”.
La realidad es incómoda: hoy muchos prefieren atacar a los policías que sí trabajan, antes que reconocer las conductas irresponsables de quienes creen que por tener influencias pueden estar por encima de la ley.
Los videos virales muestran lo que conviene… pero nunca cuentan toda la historia.