25/05/2026
Una jurisprudencia reciente de la Suprema Corte aborda un conflicto muy común entre autoridad y ciudadano:
¿Qué pasa cuando una discusión termina en la amenaza de arrestarte o sancionarte por “faltarle al respeto” a la autoridad?
El punto no es justificar agresiones.
El punto es recordar que la autoridad también tiene límites, porque cooperar no significa renunciar a tus derechos, y la molestia personal de un policía o servidor público no puede justificar, por sí sola, una sanción o detención.
En este breve video te explico por qué.