14/04/2021
Wildo Batún |Candidato por 12°Distrito local.
Escuchamos de voz de Nuestros campesinos la demanda de más apoyos para el campo y
Son justamente esos pequeños agricultores, que nosotros preferimos llamar “agricultores campesinos, familiares y comunitarios”, quienes cargan con la responsabilidad de alimentar a la sociedad Yucateca.
La FAO recomienda a los gobiernos de todo el mundo que declaren la agricultura como actividad estratégica de interés público. Como resultado de la crisis actual, la humanidad enfrentará incrementos importantes de hambre y pobreza en la región, por lo que debemos enfocar todos los esfuerzos posibles de las instituciones vinculadas al desarrollo rural para mantener vivos los sistemas alimentarios
La situación alimentaria durante la pandemia en el país demuestra la incapacidad de soportar una crisis sin el mercado internacional. Si las fronteras se cerraran, padeceremos hambre inexorablemente, a pesar de nuestros ricos ecosistemas, suelos fértiles, abundantes fuentes de agua y una infinita creatividad y experticia campesina. ¿Tomamos nota de nuestra ceguera y torpeza? ¿Descuidar la producción de alimentos para fomentar políticas que generen divisas en lugar de comida? La sociedad reclama que la comida no sea mercancía, sino un bien de interés público.
Los agricultores familiares son esenciales hoy más que nunca
Escuchamos reiteradamente por estos días decir que, tanto el personal médico, como los campesinos, son héroes porque son quienes le ponen el pecho a la situación para que el resto de la sociedad pueda enfrentar la cuarentena y sobrevivir en el intento. Pero, ¿quién cuida de ellos?
Más que aplausos, los campesinos requieren un apoyo decidido de la sociedad porque todos dependemos de su capacidad productiva. No queremos comida chatarra, ni supermercados atiborrados de comida extranjera: queremos mercados locales en ferias campesinas para disponer de un alimento en casa, fresco, saludable y diverso; queremos ser soberanos en la posibilidad de comer lo nuestro, cuidando las tierras y mejorando las condiciones de vida de miles de familias rurales que piden retornar al campo en condiciones dignas de vida.
La agricultura familiar campesina representa una de las principales expresiones de solidaridad y cooperación para enfrentar las crisis. Apostarle a las cualidades de la agricultura familiar significa, entonces, fortalecer los sistemas alimentarios fundados en economías redistributivas y regenerativas.