16/09/2025
La madrugada del 16 de septiembre de 1810, en el pueblo de Dolores —hoy Dolores Hidalgo, Guanajuato—, el cura Miguel Hidalgo y Costilla convocó a los feligreses y vecinos a levantarse contra el régimen virreinal. Este llamado, que la tradición nombró como “Grito de Dolores”, fue acompañado por Ignacio Allende y Juan Aldama, y dio origen al primer contingente insurgente.
La investigación histórica señala que no contamos con una transcripción literal de las palabras de Hidalgo; las fórmulas del grito se configuraron en testimonios posteriores y en la construcción historiográfica del siglo XIX. Por ello, lo documentado y verificable es el hecho del levantamiento mismo y el inicio de un proceso que transformaría de manera radical el orden político y social del virreinato.
Hoy, este acontecimiento no solo representa el inicio de la guerra de Independencia, sino también un recordatorio del poder de la acción colectiva frente a un sistema. Observar el "Grito de Dolores' en la actualidad implica reconocerlo como un momento fundacional de la nación, que invita tanto a la reflexión crítica sobre nuestras tradiciones cívicas como a la valoración de la memoria histórica en la construcción de la identidad mexicana.