29/10/2018
Respecto del tema del Aeropuerto mucho se habla sin embargo considero importante separar lo jurídico de lo político, y que no nos dejemos llevar por la emoción de las masas, pues antes que nada tengamos presente que en México no todo es político pero siempre se puede politizar.
Dicho lo anterior quiero hablar del marco legal, en el cual podemos encontrar que a priori existen vicios de génesis y de facto, pues el presidente electo Andres Manuel López Obrador aún no toma protesta como tal y se encuentra limitado por la Constitución Política de los Estados Mexicanos en su Art. 35 el cual dicta que será el Congreso de la Unión quien a petición del presidente de la República, (quien en este momento es el Lic. Enrique Peña Nieto) más el 33% de los integrantes de alguna de las dos Cámaras del Congreso de la Unión o de los ciudadanos que equivalgan al 2% de los inscritos en la lista nominal de electores, aunado a los Artículos 4ª y 5ª de la Ley Federal de Consulta Pública los cuales dictan que efectivamente la Consulta Pública es el ejercicio del Derecho como ciudadano para practicar la Democracia, SOBRE TEMAS DE RELEVANCIA NACIONAL previamente propuestos y calificados por la mayoría de los Legisladores presentes en cada Cámara, resultando así que está "Consulta Pública" carezca de valor al menos legal.
Pasando al tema político debemos entender que no estamos frente a un plebiscito, ni un referéndum ni mucho menos frente a un mandato popular pues para ello se requeriría en todo caso como condición sine qua non; una reforma Constitucional que le otorgue el carácter de VINCULATORIA, lo cual dista en mucho de la situación actual de los resultados que arrojó el NAIM.
Por otro lado y tocante al tema económico, sin saberlo de cierto y más bien suponiendo considero que estamos frente a una maquinación bastante peligrosa, pues para los neófitos y/o influenciables en éste tipo de temas que son los clientes número 1 ya sea del Gobierno o los medios de comunicación, son precisamente quienes sirven como la tierra que germina este tipo de semillas malintencionadas con la finalidad de infundir el terror en los inversionistas nacionales y extranjeros, quizás para jugar en la bolsa de valores con la inflación del dolar y caída del peso o alguna revancha comercial transnacional, pero sin temor a equivocarme afirmo que con lo que sucede hoy en la bolsa de valores alguien está ganando y no somos los mexicanos.
Lic. Víctor H. Rodríguez Terrón