12/01/2018
El KRATOS INFLACIONARIO DE LAS ENCUESTAS.
Por Azucena Meza
Expresan algunos, "el chiste solito se cuenta" en referencia a la imagen de la encuesta de Mitofsky que presenta El Economista.
Lo cierto es que, el KRATOS anda haciendo de las suyas, ahora en esa dinámica "natural" que las profundidades de una campaña impregna a la mediatización y generación de ese imaginario colectivo, creado para bien o para mal, por esas empresas proveedoras de servicios que otorgan a su Usuario interesado, llámese Políticos-Candidatos "empresas", a favor de las dulzuras numéricas que solo la justa retribución puede ofrecer, a fin de incrustar en lo más alto de la cúspide mediática, una necesaria profecía para anunciar la llegada de su salvador electoral presidencial. Consignada bajo la coraza oficialista de ser una empresa formalizada en los KRATOS más alcurnios de nuestro país, vendiendo números e historias proféticas al mejor postor.
Así están dispuestas las encuestadoras en México, un redituable negocio. Que lejos de pretender colocar realidades, generan fantasmas, alegorías para asustar al más incauto que se le ponga.
Es el caso que, esas tendencias predispuestas por el bolsillo del KRATOS, para generar en el ánimo electoral de la sociedad, especies carismáticas de inmediato vueltos más populares que el mismísimo papa.
Y del 2000 a la fecha, México de pronto juega a la democracia y le apuesta a la transparencia, a las reglas del juego , tan marcadas y seguidas por un Instituto Electoral que se asume árbitro y DIVINO a la vez, y que quizás emerja poco o nada, por que así esta escrito, cuando se trate de los generadores numéricos que ofertan tendencias electorales.
¿Quién embarga la disposición presta de las encuestadoras, esas, las de élite, las divinas, las legítimas, las atinadas, las más prestigiosas, las más elegidas, para medirles sus desmedidas medidas.?
En tiempos de la democratización de la información queda claro que no será un INE, ni los partidos políticos ni los actores, los que circunstancialmente podamos detectar y frenar, dichas argucias.
Es la sociedad consciente, la que tiene que colocar en la justa dimensión las pretensiones del KRATOS INFLACIONARIO, que más de las veces, hace del pueblo, lo que quiere.