05/02/2016
Vamos a Sahuayo, Michoacán, en donde también se cuecen abas.
En erl Juzgado de Primera Instancia en Materia Penal, se lleva un Proceso, el 139/2014.
Iniciamos la defensa de Elvira Cervantes López al momento en que se decretaba el cierre de la instrucción en un procedimiento repleto de irregularidades desde iniciar la Averiguación Previa y hasta el momento ern que se dictó una Sentencia Definitiva plagada de incoherencias mediante las que se deja bien presa a una mujer inocente y, a toda costa se oculta la identidad de la verdadeera culpable por la ofendida, muy bien apadrinada por los funcionarios intervinientes.
Se condenó sin pruebas a una persona de escasos recursos y se le carga todo el peso de la inconciencia judicial, mientras que, por otra parte, se deja en el anonimato a la verdadera activa, a quien nadie acusa, pues el Agente del Ministerio Público, en su calidad de monoposta legal de la acusación, sin pruebas consigna una Averiguación y, el Juez receptor de la indagatoria, simplemente deja bien presa a la inculpada, por la supuesta comisión del delito de Lesiones que Sí Ponen en Peligro la Vida y Tardan Más de Quince días en sanar; delito que en el Estado de Michoacán, es considerado grave y, por ende, sin derecho a libertad caucional.
Dictó sentencia condenatoria y opusimos Apelación,
correspondiendo a la Octava Sala del Supremo Tribunal de Justicia de Michoacán, resolver al respecto y falló declarando procedentes los Agravios hechos valer por la defensa; decretó la irregulariodad de las actuaciones y la reposición del procedimiento.
Creímos haber triunfado y que en el nuevo proceso se abandonaría los vicios e inconsistencias de que nos dolimos en Segunda Instancia, pero lo que ocurrió fue que el Juez, en actitud revanchista, simplemente ha continuado en la misma actitud y, lo que creímos era defecto de nuestro antecesor en la defensa, nos pudimos enterar de que era defecto en la conducta del Juez y sus subordinados.
Juzguen Ustedes, compañeros Abogados:
Desde la primera decena de Diciermbre pasado, se nos hizo saber que se abriría el término constitucional y se nos requirió para que ofreciéramos pruebas de descargo pero se nos denegaron prácticamente todas las ofertadas, con lo que se decretó de nueva cuenta la formal prisión de la acusada.
Al desahogo de las pocas pruebas que se nos admitieron, no asistieron ni la ofendida, ni los testigos de cargo, NI EL JUEZ, solo que a éste, con todo desparpajo se le dio por presente.
Así han seguido las cosas jurídicas: La C. Agente del Ministerio Público ha dado por no presentarse a la recepción de las pruebas ya en el período de instrucción; los atestes de cargo siguen sin presentarse ante el Juez; en lugar de ello se presentan ante la Fiscal en el horario en que fueron citados y ahí se quedan departiendo amigablemente dando al traste con la prosecución de la causa penal que mantiene indebidamente presa a la injustamente acusada y la maffia conformada por el personal del Juzgado, muy bien coordinada entre sí, y con la fiscal, están dando al traste con la justicia que solo se ve con los ojos de quien "gratuitamente" retarda el procedimiento en perjuicio de la indebidamente presa indefensa.
El rigorismo con que actúa el Juez, es sintomático del revanchismo que se le inseminó cuando en Segunda Instancia los Magistrados decretaron la reposi9ción del procedimiento, solo que esa autoridad superior, no calculó que el Jugador se sentiría tan lastimado en su amor propio, que en el trámite de la reposición del procediimiento decretado, haría ver su fortuna a la inculpada, quien tiene más de un año privada de su libertad, y no se le ve traza al juzgador de querer terminar con el "gratuito" jueguito,
Buscaremos la excusa del Juez, quien, entre otras cosas ya expresó su reprobable y reprobada opinión al fallar en el procedimiento lo que lo onhabilita para seguir coniciendo del mismo; y, por otra parte, el Amparo de la Justicia Federal, en contra de esta reprobable interlocutoria que deja bien presa a la inculpada.
Esperamos tener la opinión de los Abogados que nos honran con su atención.
Por lo pronto les decimos, esperen nuestros comentarios y anímense a exteriorizar los suyos y a hacer públicos los desatinos judiciales y Ministeriales que son verdadewros Virreyes en la cuna de sus "negocios", dentro de sus respectivas jurisdicciones.
Este estado de cosas debe cambiar; las visceras de los Jueces o sus auxiliares deben dejar de ser la fuente de sus sentencias y, nosotros los Abogados debemos dejar de lado el miedo y hacer que los negocios de los funcionarios dejen de serlo.
Les ofrezco tenerles al corriente de las peripecias de éste y de los demás "negocios" que huelan a corrupción instituciona, y apesten a impunidad gangsteril.
Hasta pronto.