04/06/2026
Diálogo sí, represión no al magisterio en lucha.
Autores
José Martínez Cruz y Marco Aurelio Palma Apodaca (*)
En el inicio de la jornada nacional de lucha del magisterio, se realizó una concentración del Movimiento Magisterial de Bases de Morelos en el zócalo de Cuernavaca, en defensa de los derechos laborales y las jubilaciones y pensiones solidarias. Con saludos solidarios desde las organizaciones sociales y sindicales del Pacto Morelos por la Soberanía Alimentaria y Energética y los Derechos de las y los Trabajadores.
El movimiento busca presionar por la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la mejora salarial a nivel federal, pero con un fuerte reclamo de intervención a las autoridades estatales.
Aunque las demandas principales competen al Gobierno Federal, el magisterio morelense dirigió un llamado enérgico hacia el Poder Ejecutivo local. La maestra Julita Villalba informó que hace algunos meses se entregó un pliego petitorio formal al Gobierno del Estado para solicitar su mediación en el conflicto; sin embargo, hasta el momento no han recibido una contestación por escrito.
Los docentes solicitaron de manera pública que la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, intervenga activamente y funja como el canal de comunicación e interlocutora oficial entre el magisterio del estado y la Federación.
Enviamos un saludo al magisterio en lucha por los derechos laborales y las pensiones solidarias, por lo que se requiere establecer acuerdos en la mesa de diálogo y evitar las medidas represivas que ya originaron varios maestros heridos, uno de ellos la pérdida de un ojo.
Nos encontramos ante un escenario de conflictividad social que impacta políticamente de manera directa en la relación del gobierno de Claudia Sheinbaum con el magisterio y otros sectores como los colectivos de madres buscadoras y los familiares de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa que se sumarán a las protestas durante el mundial de fútbol.
Ante un escenario de creciente inconformidad social es urgente que se resuelvan de fondo las exigencias del magisterio, como la derogacion de la neoliberal reforma del ISSSTE de 2007.
Es necesario desmontar la lógica represiva y abrir los canales de diálogo y de toma de acuerdos para resolver de fondo las demandas laborales y sociales.
De otra manera se corren graves riesgos de confrontación violenta que dañaría los derechos humanos de todas y todos.
Como señala Roberto González Villarreal en Insurgencia Magisterial: "El cuerpo del docente en lucha, plantado con su lona, su tienda de campaña y su cocina comunitaria, introduce una fricción intolerable en la maquinaria urbana y en la administración gubernamental de los intereses del capital. El plantón o el bloqueo total actúan como un verdadero tapón logístico que paraliza la velocidad de la circulación monetaria. Al detener el tránsito, se detiene el flujo de consumidores hacia los escaparates, se aleja al cliente potencial de los centros financieros de la periferia histórica y se devalúa temporalmente el valor de la plusvalía del suelo. En este sentido, el disenso magisterial cometió el peor pecado de la época neoliberal: cerrar la caja registradora de los dueños de la ciudad y evidenciar la defensa ostentosa del sistema de pensiones individuales.
Esta prisa por limpiar las plazas a base de golpes adquiere una velocidad histérica si se examina el calendario de la geopolítica económica local. No nos encontramos en un momento cualquiera de la administración pública; la ciudad está en las vísperas de grandes vitrinas globales de entretenimiento y turismo corporativo, con el Mundial de Futbol de 2026 asomándose como el gran proyecto de validación internacional de la marca-ciudad. Para que las inversiones transnacionales aterricen sin sobresaltos, para que las franquicias internacionales desplieguen sus patrocinios y para que el turismo global consuma la experiencia de una urbe pacificada y pintoresca o ajolotizada, el poder necesita una escenografía impecable. El Centro Histórico debe funcionar como una postal pulcra, por lo que deben quedar proscritas las costuras visibles de la crisis, la pobreza y la disidencia."
Ante éste choque entre quienes defienden el poder del capital y la normalizacion del uso excesivo de la fuerza por una parte y por la otra quienes se articulan en un polo social de lucha independiente, se requiere fortalecer la solidaridad con las luchas y la conciencia organizada para transformar la realidad que nos toca vivir.
No podemos dejar pasar por alto esta reciente represión. Es necesario hoy más que nunca la unidad con conciencia, si los movimientos sociales hoy luchamos de manera aislada no podremos recibir respuestas positivas, ni triunfar en nuestras justas demandas. Hoy se reprimió a las y los maestros, mañana podríamos ser nosotros.
Porque gobierne quien gobierne, los derechos se defienden.
(*) Defensores de Derechos Humanos.