23/04/2026
LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN NO ES SOLO DEL PERIODISTA, ES DE TODOS
Estaba leyendo sobre un caso en el que asesinaron a un periodista. Más allá del hecho en sí, lo interesante jurídicamente es lo que dijo la Suprema Corte de Justicia de la Nación al analizar un asunto relacionado.
El tema no era sólo el homicidio, sino algo más profundo: el impacto en la libertad de expresión.
A partir de la jurisprudencia “Libertad de expresión en su dimensión colectiva. El daño causado por su vulneración no sólo afecta a un sector poblacional específico” (AR 547/2022), la Corte deja claro que cuando se agrede o silencia a un periodista no sólo se afecta su derecho individual, sino también el derecho de toda la sociedad a estar informada. La libertad de expresión tiene una dimensión colectiva que implica que todos tenemos derecho no sólo a hablar, sino también a recibir información, por lo que cuando alguien es callado, la información que deja de circular también nos es quitada a nosotros. En ese contexto, la Corte rechaza la idea de limitar quién puede considerarse víctima, porque el daño no puede encerrarse en un grupo específico, ya que la afectación se extiende a toda la sociedad.
Además, reconoce que el impacto es mucho más amplio de lo que parece, porque estos hechos generan autocensura, reducen el flujo de información y debilitan el debate público, afectando directamente a la democracia. En pocas palabras, no es un tema exclusivo de periodistas, es un tema de todos, porque la libertad de expresión no es sólo un derecho individual, es un bien público.