29/03/2023
El término abogado proviene del latín “advocatus”, que significa “el que es llamado en auxilio”. En la antigua Roma los abogados o “advocatus”, también denominados “iurisperiti” (peritos jurídicos), “togati” (togados) u “oratores” (oradores) eran asistentes técnico jurídicos de las partes, elegidos por su buena oratoria, para hablar en nombre de sus defendidos.
El abogado asesora, investiga el caso, trata de obtener los mayores beneficios para su cliente, fundándose en el Derecho vigente, tratando de aportar la mayor cantidad de pruebas en defensa de su cliente, y recurriendo también en apoyo de sus argumentos a opiniones de expertos, sentadas en libros de Derecho (doctrina) o a sentencias anteriores de los tribunales en casos similares.