31/05/2026
La niñez no puede ponerse en pausa mientras avanza un expediente; el tiempo perdido en la infancia es irreparable y sus secuelas pueden permanecer toda la vida.
Por ello, la justicia familiar debe ser sensible, humana, pronta y expedita, actuando siempre con perspectiva de infancia y comprendiendo que detrás de cada expediente hay una historia de vida en desarrollo, con necesidades y anhelos que no admite espera.
Fabián de la Cruz