23/09/2017
En esta serie de catástrofes que han aquejado a nuestro país, el gran heroe definitivamente ha sido el ciudadano común, personas que dejaron el portafolios, las zapatillas, los cuadernos y libros y se enfundaron en jeans, casco, chaleco flourescente y botas de construcción o tenis y salieron a ayudar en donde se podía. También hubieron sus heroes desde una computadora o un celular quienes ejercieron presión para que no se detuvieran las búsquedas o para exigir que la clase política se comprometiera. No queriamos ver senadores, diputados, candidatos o a los propios titulares de los poderes ejecutivos de los tres niveles empuñando una pala o cargando una caja de donativos porque sabemos de antemano que solo es un show montado. No, queríamos verlos devolviendo nuestro dinero para beneficio de los afectados.
Aparentemente dentro de la desgracia se obtuvo que -como puja de subasta- se avanzara desde un primer ofrecimiento de un modesto 20% hasta el histórico ofrecimiento de un 100% y no solo terminó ahí, sino la propuesta de eliminar seguros de gastos médicos mayores, apoyos de lineas celulares y combustible y demás gastos que pagamos.todos y la clase política se ahorra, a pesar de los sueldos estratosféricos que perciben.
Ahora esperamos que todas esas promesas se cumplan y no queden como algunas mas de las incumplidas promesas de campaña a que tanto nos tienen acostumbrados (hasta no ver, no creer).
Hoy México volvió a darle significado al "un soldado en cada hijo te dio..." pero un soldado en Plan DN-III. Se nos volvieron a anegar los ojos de emoción al comprobar que México, hasta en las peores desgracias, canta y no llora. Que cada mexicano escoge su trinchera y apoya como puede. Ridículamente corrió en redes que los hijos del chapo guzmán donarían no se cuantos millones y con alegría vi que su difusión se daba por solo unas cuantas personas sin que recibieran likes o comentarios de aprobación.
Es que México no es políticos corruptos y narcotraficantes. México se compone de ciudadanos que aman a sus connacionales, a su prójimo. El mexicano da la vida por el desconocido, no solamente la camiseta.
Hoy puedo decir: ¡QUE CHINGÓN SE SIENTE SER MEXICANO!