29/12/2022
QUE ES EL TESTAMENTO OLOGRAFO?
EL testamento ológrafo es aquel que el testador escribe por sí mismo. Es decir, un documento escrito y firmado a mano en el que se refleja la voluntad del causante. Pero el proceso es mucho más complejo. No vale con que la persona que quiere dejar constancia de lo que quiere que ocurra con sus bienes tras su fallecimiento, escriba una carta reflejando dicha información. Este tipo de acto debe regirse a unos requisitos establecidos legalmente.
El testamento ológrafo debe estar escrito y firmado por el testador
Pero, ¿Cuáles son estos requisitos? Para que un testamento ológrafo sea valido, debe cumplir las siguientes formalidades:
Haber sido otorgado por una persona mayor de edad.
Estar escrito enteramente por el testador.
Debe aparecer su firma, el día, mes y el año en el que se realiza.
Si contuviese palabras tachadas, enmendadas o entre renglones, las salvará el testador bajo su firma.
Además, a pesar de ser un procedimiento en el que no se necesita de la presencia de un notario, tras el fallecimiento del causante, deben cumplirse algunas premisas para que sea válido, en las que sí hará falta un funcionario de este tipo. De hecho, el testamento ológrafo deberá protocolizarse, presentándolo, en los cinco años siguientes al fallecimiento del testador, ante notario. Este extenderá el acta de protocolización de conformidad con la legislación notarial.
En el caso de que el testador dejase este documento a alguna persona cercana, esta deberá presentarlo ante notario en los diez días siguientes a aquel en que tenga conocimiento del fallecimiento. El incumplimiento de este deber le hará responsable de los daños y perjuicios que haya causado. También podrá presentarlo cualquiera que tenga interés en el testamento como heredero, legatario, albacea o en cualquier otro concepto.