12/07/2026
Es oportuno qué en la conmemoración del Día del Abogado podamos refrendar la ética profesional y el compromiso irrenunciable con los valores que sustentan el orden constitucional siempre y cuando no se violenten los derechos humanos y la convivencia democrática: la justicia, la legalidad, la igualdad ante la ley y el respeto irrestricto a la dignidad de la persona.
La abogacía constituye una función de la más alta relevancia pública. Su ejercicio y su praxis exige no sólo sólida formación jurídica, sino también independencia de criterio, integridad, prudencia, disciplina y un profundo sentido de responsabilidad social.
En un Estado Soberano Constitucionalmente de Derecho, la fortaleza e imparcialidad a la hora de justicia de las instituciones descansa, en gran medida, en la actuación ética y profesional de quienes tienen la responsabilidad de interpretar, aplicar y defender el orden público jurídico.
Por ello hoy 12 de julio del 2026 y en esta significativa fecha hago extensivo mi reconocimiento a las mujeres y los hombres del Derecho que, desde la judicatura, la postulación, la procuración e impartición de justicia, la defensoría pública y privada, la academia, la investigación jurídica y el servicio público, desempeñan su labor con estricto apego a los principios de legalidad, imparcialidad, independencia, objetividad y profesionalismo.
La justicia y el conocimiento de la L e y no debe concebirse únicamente como un ideal normativo; constituye un mandato permanente que exige decisión, sensibilidad, excelencia y compromiso con la protección de los derechos humanos, el fortalecimiento de la seguridad jurídica y la preservación del Estado de Derecho. Cada actuación y pronunciación profesional debe contribuir a consolidar instituciones confiables y a garantizar que la ley sea un auténtico instrumento de equidad, paz social y bien común.
Que esta conmemoración renueve nuestra convicción de ejercer el Derecho con honor, templanza y vocación de servicio, conscientes de que la legitimidad de las instituciones se fortalecen cuando la ley se aplica con independencia, imparcialidad y profundo respeto por la dignidad humana.
A todas y todos los Licenciad@s, Abogad@s, Mtr@s, Dr@s en Derecho y profesionales del Derecho, les expreso mi más alta consideración, respeto y reconocimiento por su invaluable contribución al fortalecimiento de la justicia y de las instituciones de nuestro país.
La auténtica autoridad del jurista no emana del poder que ejerce, sino de la integridad con la que honra el Derecho y de la justicia con la que sirve a la sociedad.
Reciban mi más sincera felicitación en este Día del Abogado y Abogada en México.
Mtro. en Der. Leybniz Mera García.
Director General y Propietario de
L e y : Firma Legal, Abogados, Despacho y Consultoría
Jurídica