28/05/2026
🚨 EN MATERIA LABORAL LOS TRIBUNALES TAMBIÉN ESTÁN VIOLANDO LA LEY.
Y no, no debería normalizarse bajo el argumento de “falta de personal” o “carga de trabajo”.
La propia Ley Federal del Trabajo establece plazos claros:
La audiencia preliminar debe celebrarse dentro de los diez días siguientes.
Sin embargo, hoy existen tribunales laborales señalando audiencias a meses de distancia, suspendiendo diligencias el mismo día o retrasando procedimientos que por ley deberían ser ágiles.
¿Y quién absorbe el costo?
El trabajador.
El patrón.
Los abogados.
Las partes.
Porque detrás de cada expediente hay personas que gastan en traslados, hospedaje, gasolina, viáticos y tiempo perdido.
Hace unos días, en Guerrero, una persona viajó desde Coyuca de Catalán hasta Acapulco para una audiencia laboral programada a las 9:00 de la mañana.
Ya estando presentes en el tribunal, simplemente se informó que la audiencia se suspendía porque cambiaron al juez.
¿Eso no pudo notificarse antes?
¿No existe el deber mínimo de respeto al tiempo y economía procesal de las partes?
Y todavía peor:
muchos tribunales realizan vistas y notificaciones exclusivamente por medios electrónicos, pero cuando ellos suspenden, difieren o incumplen plazos legales, pareciera que no existe consecuencia alguna.
La justicia laboral nació bajo la promesa de ser rápida, oral y eficiente.
Hoy, en muchos casos, está cayendo en prácticas que terminan afectando precisamente a quienes debía proteger.
No se trata de atacar instituciones.
Se trata de exigir que la ley también sea obligatoria para quienes la aplican.
Porque si a las partes se les exige cumplir términos bajo apercibimiento…
los tribunales también deberían respetar los plazos que marca la Ley.