26/09/2014
Guindos asegura que la recuperación se 'consolida' pese a las señales de desaceleración
- Afirma que "debemos fortalecerla y alimentarla con reformas estructurales".
- El Banco de España habla de un "comportamiento menos expansivo" de la demanda.
El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, afirmó este jueves que "afrontamos una recuperación" económica que "se consolida, pero que debemos fortalecer y alimentar con reformas estructurales".
Así lo indicó en el Pleno del Congreso de los Diputados durante el debate de convalidación o derogación del real decreto ley de medidas urgentes en materia concursal, cuyo objetivo es facilitar los acuerdos que permitan la supervivencia de empresas que entren en concurso de acreedores.
Un día antes, el Banco de España apuntaba a un "comportamiento menos expansivo" de la inversión y el consumo, en su último informe.
De Guindos explicó que en ese contexto de recuperación se enmarca esta reforma estructural que implica cambios en la Ley Concursal, ya que es "necesario e ineludible" reducir el endeudamiento de las empresas y mitigar el impacto negativo que este proceso tiene en la economía.
El titular de Economía recordó que uno de los rasgos característicos de la crisis en España ha sido el "excesivo endeudamiento del sector privado".
Aunque se ha corregido en parte el problema en los últimos años, al reducirse la deuda privada hasta el 125% del PIB, "todavía estamos por encima de la media de la zona euro que es ligeramente inferior al 100% del PIB", recordó.
"Es preciso que la economía española siga en ese proceso de desapalancamiento", dijo el ministro, quien en todo caso reconoció que "en un contexto de baja inflación es aún más lento, difícil y produce efectos depresivos de la actividad". Por eso, agregó, "modernizar el régimen de insolvencias es fundamental".
Contenido de la norma
Esta norma completa las medidas para favorecer la reestructuración y refinanciación de las deudas empresariales aprobado el marzo. Con este decreto se amplían las posibilidades de extensión de los efectos del convenio a los acreedores "disidentes" y, en particular, a los acreedores privilegiados, en función de las mayorías que voten a favor.
Respecto a los créditos privilegiados, sin modificar su clasificación, se crean cuatro clases diferenciadas, a efectos de la votación para la extensión del convenio, según se trate de acreedores laborales, públicos, financieros o el resto.
Los acreedores privilegiados, tanto generales como especiales, mantienen su capacidad de adhesión voluntaria al convenio, pero se introduce la posibilidad de que se puedan extender los efectos del convenio a los acreedores privilegiados "disidentes".
La condición es que voten a favor del mismo acreedores que representen el 60% o el 75% del pasivo de cada una de las clases de créditos, dependiendo de las medidas a aplicar.