01/09/2026
Cuando una pareja se divorcia, decidir qué hacer con la vivienda en común puede convertirse en una de las cuestiones económicas más importantes de todo el proceso.
Venderla es una posibilidad, pero no siempre es la única.
Uno de los propietarios puede quedarse con el inmueble, se puede mantener temporalmente en copropiedad o, si ambos deciden vender, habrá que resolver antes cuestiones que pueden condicionar la operación:
¿De quién es realmente la vivienda y en qué proporción?
¿Qué ocurre si todavía existe una hipoteca?
¿Se puede vender antes de que el divorcio sea firme?
¿Qué pasa si uno quiere vender y el otro no?
¿Cómo se fija el precio cuando existen expectativas diferentes?
¿Qué implicaciones fiscales puede tener cada alternativa?
Cuando existe urgencia por vender, tomar decisiones precipitadas puede acabar provocando justo lo contrario: más retrasos, conflictos y posibles pérdidas económicas.
En nuestro nuevo artículo analizamos las principales opciones para gestionar una vivienda durante un divorcio y explicamos por qué disponer de una valoración objetiva y establecer unas reglas claras desde el principio puede facilitar considerablemente el proceso.
Porque en una situación así, la gestión inmobiliaria necesita algo más que encontrar un comprador: necesita neutralidad, transparencia y decisiones basadas en datos.
Lee el artículo completo:
https://inmoversion.es/vender-vivienda-divorcio/