24/08/2026
Ya sé que estás de vacaciones, pero…
Hay una frase que un abogado aprende a temer con los años:
"Ya sé que estás de vacaciones, pero…”
Y aquí seguimos. Casi 11 años después, con la misma cantinela cada agosto.
Porque, misteriosamente, todo aquello que llevaba semanas —o meses— esperando no puede esperar hasta el 1 de septiembre… salvo que llegue la semana del 30 de julio. Entonces, de repente, TODO es urgentísimo. 🔥
Nivel: “si no lo resolvemos hoy, probablemente colapse el sistema judicial mundial”.
Y claro, agosto es inhábil. Pero parece que se nos ha olvidado ese pequeño detalle.
Hay cosas que, sencillamente, pueden esperar.
Unos días.
Unas semanas.
Hasta que volvamos.
Los profesionales también tenemos derecho al descanso, a la desconexión digital y, sí, a pasar tiempo con nuestra familia sin estar pendientes de WhatsApp, correos y mensajes con un inquietante “¿puedes mirarme una cosa?” o "¿Tienes un minutito para hablar?". 😭
En mi caso, además, compatibilizo docencia, empresa privada y despacho, así que necesito organizar mis vacaciones en función de mis tiempos y responsabilidades. No es exactamente que me sobre el tiempo libre.
Y aún así, año tras año, toca explicar que estar de vacaciones no significa estar disponible desde la tumbona.
Porque parece que cuando un profesional se va de vacaciones, desaparece temporalmente el derecho a descansar, pero permanece intacta la obligación de contestar.
Y sí, lo digo con humor porque, si no, igual me da por llorar. 😂
Así que, si puede esperar a septiembre, que espere.
Y si no puede esperar… quizá la próxima vez habría que planteárselo antes del 30 de julio. 😉
Porque los abogados también desconectamos.
También descansamos.
También tenemos familia.
Y también necesitamos volver con la cabeza en su sitio.
Firmado: alguien que lleva casi 11 agostos pensando que “este año será diferente”. Spoiler: no lo es. 😂